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Sugerencia de la semana: Noche en el hotel, Slawomir Mrozek (microcuento)
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martes, 31 de mayo de 2011

Cuentos desconcertantes o... despejar X, Dostoievski /Cortázar

Novela en nueve cartas Fiódor Dostoievski
Se trata de un cuento que se compone de nueve enrevesadas cartas. Lo que en ellas no se dice (porque es de común conocimiento de los amigos que se cartean) genera un hueco en el relato. Si bien la narrativa es de corte realista, lo implícito (y cierta reticencia a hablar claramente, quizás por decoro) hace que no se sepa qué diablos está pasando, a eso agréguese que cada participante conoce de manera individual cosas que el otro ignora. ....Genera desconcierto llegar al final de la cómica correspondencia y tener que retroceder para poder captar, por fin... ¿ y lo habré captado bien?
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Son textos que exigen una ardua participación lectora, un seguimiento minucioso y un atento escrutinio de los más insignificantes detalles. Desentrañar el contenido, despejar X, requiere a veces más de una lectura. Me parecieron cuentos ocurrentes y lúdicos, que apelan a la intervención del que lee para la construcción del sentido. Buenas alternativas para la ejercitación del cerebro.
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Sobremesa
Julio Cortázar
Este otro se desarrolla en cinco cartas. Es de extensión menor y de corte fantástico. Al igual que en el de Dostoievski, los amigos van agriando su trato, que comienza muy caballeroso y cortés, a medida que intercambian correspondencia. Hay algo que sucede, sucedió o está por suceder que mantiene en ascuas al lector demandándole cierto esfuerzo interpretativo. O quizás uno de ellos miente. ....La metafísica está presente. El sentido un poco trastocado del tiempo ya viene advirtiéndose en el epígrafe: El tiempo, un niño que juega y mueve los peones. Heráclito

martes, 1 de febrero de 2011

Todos los fuegos el fuego, Julio Cortázar


Editado en 1966 por primera vez, despliega una rica gama estilística; va desde relatos medianamente realistas, como puede apreciarse en El otro cielo (apenas teñido de cierto retorcimiento en el lenguaje, de cierto enturbiamiento expresivo) o en La señorita Cora (un relato coral, con mucho lenguaje cotidiano) hasta cuentos manifiestamente fantásticos, como Instrucciones para John Howell o Todos los fuegos el fuego en los que la realidad y la ficción se entrelazan y se mezclan homogéneamente hasta ser una misma cosa. 
Esto último quizás sea la intención final de la obra en su totalidad, ilustrar por medio de un grupo de cuentos heteróclitos, que todo es una misma cosa, ya sea vista desde diferentes locaciones y en diferentes momentos históricos, contada de una manera verista o caprichosa. El humano es predecible y su psicología, por más intrincada que sea, responde a parámetros, a viejos impulsos, a miedos ancestrales, a intereses universales que son, casi siempre, motivaciones individuales o ambiciones egoístas.
La autopista del sur: Narra lo sucedido durante un atasco. Al principio todo lo que ocurre es normal, verosímil, alguien que se baja del automóvil, alguien que pregunta quién puede tener agua, algunos que descienden, cansados de esperar. Pero el elemento fantástico es la duración misma del atasco y la especie de resignación a él. Se establece una verdadera convivencia, con todos sus matices y dramas. 
La salud de los enfermos: En esta casa la madre de estos tres hermanos es débil de salud, permanece en cama de manera crónica, aún así, es una mujer jovial y curiosa. El incidente sobreviene cuando uno de sus hijos muere trágicamente en un accidente de tránsito. El médico de la familia anticipa que será demasiado riesgoso decirle a la señora la verdad, con ese estado de salud tan delicado. Los disimulos, las excusas y los inventos, que cada vez requieren de más artimañas, tratarán de llenar el vacío que deja el hijo tan querido. Pero siempre las cosas se complican, pues el hijo escribe cartas, pero nunca se decide a regresar. ....Reunión: Se recrea un episodio en el que se alude de manera tácita al Che Guevara y quizás, si interpreté bien, a Fidel. Hay como una insinuación que puede ayudar para identificarlos, pasa que justo cuando andan en batalla se les da por ponerse otros nombres y, por supuesto, el relator nunca descubre los verdaderos. ....Y así al final me quedaré dormido, pero antes alcanzaré a preguntarme si algún día sabremos pasar del movimiento donde suena el alalí del cazador, a la conquistada plenitud del adagio y de ahí al allegro final que me canturreo con un hilo de voz, si seremos capaces de alcanzar la reconciliación con todo lo que haya quedado vivo frente nosotros. Aparece en este relato una buena gama de dialectismos y expresiones dialectales latinoamericanas. 
La señorita Cora: Un muchacho de quince años es internado por apendicitis. A partir de esto se relata las emociones internas del paciente, la enfermera y la madre del chico. Pero el relato está íntegro en primera persona, es un narrador múltiple. Se trata del relato introspectivo, de lo que piensan los personajes. No hay marcadores, ni puntos a parte que dividan o señalen los cambios de narrador, estos se hacen sin transición. Sin embargo se detectan sin esfuerzo porque el narrador pasa a ser objeto de contemplación o porque las circunstancias, puntos de vista o maneras delatan quién es el que habla. A menudo es el empleo de cronolectos o sociolectos lo que pone de manifiesto la identidad del hablante. Y digo bien al decir hablante, porque es un relato donde interviene fuertemente la oralidad. 
La isla al medio día: Trata de la obsesión de un hombre por una isla griega que observa regularmente desde las ventanillas del avión donde trabaja. 
Instrucciones para John Howell: Un espectador termina siendo involucrado en una obra de teatro. Le dan instrucciones vagas para protagonizar un papel y también le otorgan cierto campo de acción libre. Trata de rehuir y replica, él sólo ha ido a observar una obra.
"Pero yo no soy un actor". Todos, hasta la muchacha, sonrieron alentándolo. "Precisamente", dijo el hombre alto. "Usted se da bien cuenta de la diferencia. Usted no es un actor, usted es Howell". ....Los bordes de la realidad se pierden en la ficción. No se sabe cuál es el verdadero teatro, quién es el verdadero John Howell y qué es lo que está sucediendo. 
Todos los fuegos el fuego: Recomendado. Me gustó mucho. Es un cuento en el que se entrelazan accidentalmente dos historias, a través del tiempo. Por supuesto, al igual que en La señorita Cora, no hay marcadores, ni subtítulos, ni separación por párrafo que las delimite. 
¿Por qué todos los fuegos el fuego? Estimo que, además del fuego que se materializa de manera literal en la trama, se alude a eso que no cambia en el ser humano a través del tiempo, tanto en lo bueno como en lo malo, eso que es, sencillamente, la parte emocional, el motor, las pulsiones, la fracción sentimental que nos hace ser lo que somos, repito, para bien y para mal. Todos los fuegos están hechos de fuego, el fuego es siempre el mismo elemento, aunque lo aviven distintos combustibles o se lo aplique para distintas circunstancias. Esto no lo explica él, es divagación mía. Aunque ni tanto, creo que se desprende de la misma historia, dos casos paralelos de lo mismo, algo que no cambia en el tiempo: la pasión, la venganza, la traición. 
Mira su mano que ha acariciado distraídamente al gato antes de marcar las cifras (¿y no se oyen otras cifras en el teléfono, no hay una voz distante que dicta números a alguien que no habla, que sólo está allí para copiar obedientemente?) 
El otro cielo: Plasma una disyuntiva recurrente, la del hombre que está entre la libertad de lo casual o descomprometido, y el sometimiento a un plan de vida burgués que implica un matrimonio, un trabajo fijo y el ajuste a normativas preestablecidas. Tiene dos alternativas, pero en realidad una sola, a la que termina sucumbiendo.

viernes, 12 de noviembre de 2010

Final de juego, Julio Cortázar

....Está dividido en tres partes numeradas. La naturaleza de los relatos es muy variada, una amplia gama para elegir. Ni siquiera esa agrupación en I, II y III logra, a mi juicio, conferir unidad temática o estructural a los relatos. Creo que es un tuti fruti, pudiendo poner en conjunto los cuentos cuyo discurso es típicamente dialectal, oral por un lado; los cuentos más juveniles, cuyo tópico tiene que ver con las primeras decepciones (incluso aquellos que, no habiendo personajes juveniles, asumen ese tipo de chasco) y los relatos de corte netamente fantástico, que van encaminados hacia la disolución de los límites entre lo verista y lo irreal, Cortázar ha elegido mezclarlos. Ya conocemos que fue un apologista del desorden, y eso se verifica bien en esta maraña de relatos que parecen haber sido concebidos en distintos tiempos y en disímiles arrebatos. Es para disfrutar, para salirse de estructuras preconcebidas, para dejar de esperar el orden, el encasillamiento y la pulcritud que a la postre, aburren. ....El lenguaje descontracturado, la perspectiva pluridimensional, el desacartonamiento, el factor lúdico, la irrupción del mise en abyme ("escritura en abismo", esa manera de apilar un relato en otro, o a partir de otro o a modo de cajas chinas, incrustándolos), la ambición de hacer trabajar al lector, los espacios vacíos para rellenar, son cualidades marcadas en la prosa de este autor. Personalmente, me gusta más el primer corpus, subtitulado, sencillamente I:
....Continuidad de los parques: un relato breve en que los límites de la realidad y de la ficción narrada se entrelazan. Algo que no hay que dejar de leer, ni de releer de vez en cuando. La metaficción cortazariana es una puñalada sorpresiva. ....No se culpe a nadie: Es la descripción pormenorizada de las complicaciones que surgen al ponerse un pulóver. Una alegoría de algún vicio de la vida en el que las manos del protagonista ocupan un papel importante en la tarea y terminan confrontándolo al enemistarse entre ellas. ....El río: Un relato corto, extraño, en el que los recuerdos, las imágenes poéticas y los pensamientos del relator se confunden con lo que está sucediendo durante un amanecer en pareja. Hay como un final que, sin ser violento, sugiere un crimen. ....Los venenos: Este cuento se me ocurre inocente, envuelto en esa candidez de los primeros amores, de los primeros sentimientos y defraudaciones. Es la historia de una invasión de hormigas y de los venenos para combatirlas, mezclado esto con escenitas de sobrentendidos y de guiñaditas, y de un tercero en discordia.
....La puerta condenada: Se trata de un hombre que se aloja en la habitación de un hotel que tiene una puerta extra, además de la principal, vedada por un ropero. Dicha puerta comunicaría en otros tiempos una habitación con otra. Cada noche, nuestro personaje no puede dormir por culpa de un persistente llanto de niño seguido de los arrumacos de su madre en el afán de calmarlo. El problema es que la mujer que ocupa la habitación contigua no tiene ningún niño. ....Las ménades: el protagonista va a ver una orquesta. El aclamado maestro es aplaudido por un público vehemente. Este, que no lo había leído con anterioridad me hizo acordar a cierta escena final del cuento de Samanta Schweblin: La pesada valija de Benavídez. ....De todas maneras, esos rostros rubicundos, esos cuellos transpirados, ese deseo latente de seguir aplaudiendo aunque fuera en el foyer o en el medio de la calle, me hacían pensar en las influencias atmosféricas, la humedad o las manchas solares, cosas que suelen afectar los comportamientos humanos [...] era entre conmovedor e irritante ver el entusiasmo del público por lo que acababa de escuchar [...] Me dolía un poco no estar en el juego, ver a toda esa gente desde fuera, a lo entomólogo. ....Parece una crítica velada al halago fácil en el que suelen caer los consumidores del arte, ese afán halagüeño que despierta en las masas lo ya conocido, lo trillado, lo previsible. Hay solo un viejecito sentado tranquilo que no aplaude. ....Hubiera querido sentarme a su lado, hablarle, alguien que no aplaudía esa noche era digno de interés. ....Pero estos consumidores de arte, en su vehemencia, se aproximan en grupo al escenario, se suben, acosan a los músicos, que intentan huir, y rompen sus instrumentos contra el suelo. ¿Será que para que haya nuevo arte es preciso liquidar el arte viejo? Quién sabe. Yo lo interpreté de ese modo, hasta me pareció ver insinuado cierto canibalismo en esa persecución. Es un cuento interesante de analizar y de interpretar, sin olvidarse claro, del título que alude al mito en que las Ménades despedazan a Orfeo porque éste ha rechazado el culto a Dionisios en favor del culto a Apolo. Ya sabemos lo que simboliza Dionisios, además del vino y de los bacanales y de los excesos, encarna lo instintivo, lo improvisado, lo natural, lo exuberante, lo barroco, la inspiración, el desorden, en contraposición con Apolo, que encarna la parquedad, la racionalidad, lo reglado y ordenado, el artificio, lo sobrio, el trabajo creador (por encima de la inspiración creadora). ....No olvidemos que a Cortázar le gustaba el jazz, ese ritmo espontáneo, sin parámetros establecidos, que tiene por toda pretensión la búsqueda del swing, algo aleatorio. Prefería el desorden, en su sentido más amplio. En un capítulo de Rayuela habla del orden y de la limpieza como un signo del miedo a la muerte, en lo que tiene de lucha contra el abandono. Pero a la vez, es el desorden lo que indica que hay vida, que hay inquietud, que algo se agita en el fondo, que las cosas no deberían hacerse de manera maquinal y sistemáticas si estamos vivos. Los cronopios, esos seres desordenados y húmedos. Además, también eran verdes.
II
....El ídolo de las Cícladas: dos antropólogos encuentran una estatuilla antigua, y de allí en más se desata un suerte de conexión con el ídolo que ella representa, hay una regresión mental por parte de uno de los personajes que culmina en un sacrificio sangriento. ....Una flor amarilla: Es el relato de un hombre que encuentra en un niño su doble exacto, un calco de su persona cuando tenía la misma edad, y las similitudes no quedan en lo físico, se extienden a lo circunstancial y a lo vivido. ....Un pequeño error en el mecanismo, un pliegue del tiempo, un avatar simultáneo en vez de consecutivo. ....Sobremesa: Este cuento me encantó. Utilizando el género epistolar, da vida a una serie de cartas de amigos, una que va con una inquietud y otra que vuelve con una respuesta incrédula y tajante. Son cinco en total. El discurso cuidadoso y culto de los emisarios tiene una gracia muy particular cuando se trata de tocar un asunto delicado, del cual nos dan pistas, pero nunca queda del todo explícito y el lector deberá inferirlo lo mejor que pueda. ....La banda: Es el relato de un hombre que va a ver una función en el Ópera y se encuentra con un público poco adecuado a la situación. Luego se lleva el fiasco de una banda de música muy del gusto del auditorio en cuestión. Y para peor, hace un descubrimiento de su propia existencia que no es muy ameno. ....Los amigos: Un cuento bastante corto, en el que se planea un crimen y finalmente se lleva a cabo. El título parece reírse al final del cuento, con su cuota de sarcasmo. Alude sin duda a las conveniencias de la amistad y a sus consecuentes desentendimientos. ....El móvil: en este relato hay una fuerte irrupción del lenguaje oral, mechado de lunfardismos, modismos, sociolectos, etc, leemos las peripecias de un amigo vengador que se embarca porque supone que el asesino de su camarada arribó a cierto lugar, y va tras él. El tema se complica un poco al final, y hay que leer bien atento a esas ambiguas líneas que cierran la narración, pues parece que aquí el móvil con que se despacha a bordo a un sujeto presuntamente culpable, no está nada claro y hay que buscar las razones en un lío de amores. Algo así como que el justiciero termina haciendo lo mismo que el asesino de su amigo... ....Torito: seguimos con la narración en lenguaje coloquial, esta vez son las remembranzas de un boxeador desde su cama de hospital, muchos años después de haber dejado su juventud.
III
....Relato con un fondo de agua: Esta narración está en segunda persona. Es de un tipo que vive aislado en algún lugar selvático o en el medio del monte y recibe regularmente a un viejo amigo que viene a visitarlo. Es la confesión de algo, la implicancia de un sueño, lo que pasó realmente con otro amigo llamado Lucio en el pasado. Los límites de la realidad y de la fantasía se chocan, y hay un aura de extrañamiento que envuelve la atmósfera. ....Después del almuerzo: el relator es un niño que es obligado por sus padres a sacar a pasear a algo o alguien de quien se avergüenza. Ese ser es una incógnita que no se resuelve, no se sabe si es una especie de monstruo o un simple animal, si es real o es una simple metáfora. El espacio queda vacante para que cada lector lo intuya. ....Axolotl: la existencia de los animalillos estos, metidos en un espacio muy pequeño y quietísimos, obsesiona a cierto visitante del museo. Finalmente, siente una conexión con ellos, algo que lo lleva a convertirse en ellos, hay como una bifurcación de la persona del protagonista, pues se queda en la jaula de vidrio junto a ellos, siendo uno más, pero también se va consigo mismo, tal como ha venido. Se puede interpretar como algo latente que por fin el protagonista descubre y encierra en el axolotl: Eran larvas, pero larva quiere decir máscara y también fantasma. Detrás de esas caras aztecas, inexpresivas y sin embargo de una crueldad implacable ¿qué imagen esperaba su hora? ....La noche boca arriba: en éste el narrador se ve envuelto en un accidente de tránsito tras intentar esquivar a una señora con su motocicleta. Cae y se fractura la pierna. Es llevado en una camilla, boca arriba, hacia el hospital. Pero en ese trajín, se duerme varias veces y sueña: ....Y todo era natural, tenía que huir de los aztecas que andaban a caza de hombre y su única probabilidad era la de esconderse en lo más denso de la selva cuidando de no apartarse de la estrecha calzada que sólo ellos, los montecas, conocían. Para quien no haya leído nunca este cuento, será interesante, sobre todo el viraje final. ....Final de juego: este relato se me antoja empaquetarlo junto con Los venenos y Después del almuerzo, porque sus relatores y protagonistas principales son niños o adolescentes, y deja entrever un fondo de inocencia quebrada, algo como la candidez y el fiasco, los primeros fiascos. En éste en particular hay tres jovencitas de unos trece años que terminaron la primaria, pero no pueden hacer la secundaria (las causas no se explican, pero creo que se infieren, si contextualizamos la escritura, una época en que era raro que alguien hiciera estudios superiores) y se ponen a jugar un extraño juego que consiste en hacer de estatuas o de actitudes. Para ello sortean turnos, se disfrazan y actúan. ....La vergüenza y el miedo eran fáciles de hacer; el rencor y los celos exigían estudios más detenidos. ....El revés sobreviene cuando un espectador impensado deja caer del tren un papelito.

lunes, 26 de julio de 2010

Las armas secretas, Julio Cortázar


    Siguiendo con las obras completas de Julio Cortázar, llega este conjunto de cuentos largos de especial profundidad psicológica, sin abandonar por eso el carácter fantástico y metafísico que los embarga. En todos ellos se cuestiona la realidad, esa verdad escurridiza y sumamente subjetiva, condicionada por nuestros intereses más recónditos, interpretada en base a nuestras experiencias de vida, enmascarada hasta el punto de confundirse con la máscara, deshecha y rehecha mil veces en la memoria por nuestra manera individual de comprenderla. Estos no son relatos que versan sobre lo que hay, lo que se dice, lo que se hace y lo que se sabe, sino sobre lo que falta, lo que no se dice, lo que no se hace y lo que no se sabe.
    Cartas de mamá: Un cuento en el cual el contenido relevante está velado, silenciado, y solo se sospecha debido al miedo latente, a cierta cosa que inquieta a los personajes y que se manifiesta en pesadillas, fobias, obsesiones, que poco a poco van poniendo al descubierto la realidad subyacente. Las cartas de mamá llegan de Argentina a París, en donde este joven matrimonio las lee y contesta no sin perturbación, al notar que la madre de Luis, suegra de Laura, confunde el nombre de su hijo con el de otro hijo, muerto. Pero esta cofunsión no es un simple percance que delata la senilidad de la mujer, sino que es un detonante que pone de relieve unos asuntos pendientes que quedaron sin resolverse, que fueron reprimidos por los protagonistas y que les arbitra la vida sin que se den cuenta.
    Las cartas de mamá eran siempre una alteración del tiempo, un pequeño escándalo inofensivo dentro del orden de cosas que Luis había querido, trazado y conseguido(...) Cada nueva carta insinuaba por un rato que su libertad duramente conseguida (...) cesaba de justificarse, perdía pie... No quedaba más que una parva libertad condicional, la irrisión de vivir a la manera de una palabra entre paréntesis, divorciada de la frase principal de la que, sin embargo, es casi siempre sostén y explicación. Y desazón, y la necesidad de contestar enseguida, como quien vuelve a cerrar una puerta. 
    Los buenos servicios: En este relato la protagonista es una mujer sencilla, que se desempeña en tareas domésticas. Un día solicitan sus servicios en una casona de gente adinerada, para una fiesta. Grande es su sorpresa al descubrir la tarea que le es encomendada: cuidar de perros durante la velada. Los perros no le dan trabajo, y más bien considera ridícula la tarea que se le ha asignado. No obstante, la desempeña sin el menor resoplo. La verdadera sorpresa la espera a una semana de distancia, cuando de la misma casona la llamen para otro servicio, esta vez, más desconcertante. 
    Las babas del diablo: He aquí que cuando andemos leyendo De cronopios y de famas y nos topemos con el relato aquel llamado Filantropía, y leamos que los cronopios están ocupadísimos en perseguir una baba del diablo, deberíamos remitirnos a este para saber qué tipo de cosas andan persiguiendo los cronopios. ....En fin, Las babas del diablo narra la historia de un fotógrafo que se topa con una escena que lo intriga, una mujer hermosa, adulta, está coqueteando con un jovencito inexperto, mientras, estacionado a unos metros hay un auto en cuyo interior se divisa a un hombre de edad madura .
    El entrometido fotógrafo, luego de hacer conjeturas de las más variadas acerca de lo que observa ( la realidad es tan difícil de aprensar, y tan relativa), saca una fotografía a la parejita.
    Curioso que la escena ( la nada, casi: dos que están ahí, desigualmente jóvenes) tuviera como un aura inquietante. Pensé que eso lo ponía yo, y que mi foto, si la sacaba, restituiría las cosas a su tonta verdad.
    El perseguidor: Una narración extensa, de inmejorable calidad literaria. Es el relato introspectivo de un personaje testimonial, un escritor que se dedica a construir la biografía de su amigo Jhonny Parker, músico de jazz. Hay en este cuento alguna alusión a teorías cuánticas, en tanto que el estrambótico personaje de Jhonny describe extraños hechos que llevan a pensar en la relatividad del tiempo. La admiración y la envidia de su amigo biógrafo, se relata con aspereza a lo largo de la trama, es una especie de incomprensión vergonzosa, el saberse incapaz de perforar la realidad inmediata e internarse en ese mundo especular y afiebrado del jazzista. Jhonny Parker es el perseguidor, porque anda en busca de algo más de lo que ofrece la realidad aparente, y esa búsqueda no tiene un método preciso, se trata de seguir una intuición, un instinto que lleva a improvisar, como el propio jazz, y a desentenderse de las maneras "adecuadas" de vivir y de pensar.
    En 1959, Julio Cortázar publica El Perseguidor, su célebre cuento sobre Charlie Parker, a quien va dirigido: In memorian Ch.P
    ...de todo esto ya he hablado en mi libro, mostrando cómo la renuncia a la satisfacción inmediata indujo a Jhonny a elaborar un lenguaje que él y otros músicos están llevando hoy a sus últimas posibilidades. Ese jazz desecha todo erotismo fácil (...) Pero entonces, dueño de una música que no facilita los orgasmos ni las nostalgias, de una música que me gustaría poder llamar metafísica, Jhonny parece contar con ella para explorarse, para morder en la realidad que se le escapa todos los días. Veo ahí la alta paradoja de su estilo, su agresiva eficacia. Incapaz de satisfacerse, vale como un acicate continuo (...) La marquesa, por ejemplo, cree que Jhonny teme la miseria, cuando lo único que Jhonny puede temer es no encontrarse una chuleta al alcance del cuchillo cuando se le da la gana de comerla... 
    Las armas secretas: El cuento homónimo del libro no me ha parecido tan espectacular, sin embargo, como el resto de narraciones que lo componen. Ligeramente predecible (quizás el paso del tiempo hace eso, Julio Cortázar que era tan innovador, introduce nociones que son, si se quiere, novedosas en la literatura para la época, y que ahora, sin embargo, por obra de la usanza, caen muchas veces como cosa ya vista) es una narración en que las identidades de los personajes en cuestión (una joven parejita) se ven trastocadas cuando ambos sienten en su interior que ya se conocen de antes, y que ese antes, no tiene nada bueno que ofrecer. Una especie de camuflado recelo los invade, y nada puede hacerse para que aquel circuito de cosas pasadas se reinicie de pronto y vuelva a consumarse lo que los perturba inconscientemente.

sábado, 10 de julio de 2010

Bestiario, Julio Cortázar


    Publicado en 1951, Cortázar comienza aquí a delinear su estilo, haciendo uso de estrategias de ambigüedad que detonan distintas interpretaciones de acuerdo con el punto de vista. Exige del lector la participación incondicional para arribar al sentido final del texto. La aparente trivialidad de algunas líneas descriptivas que cuentan cosas cotidianas e intrascendentes, comienzan a exigir una segunda interpretación (no literal) que les dé sentido, una segunda acepción que amerite su existencia.
    Hay una consciencia de realidad plural, de realidad relativa y coexistiendo en crisis. La realidad del consciente, la realidad del inconsciente, la realidad de adentro y de afuera, la realidad del individuo y de la colectividad. La realidad del vivo y del muerto, de la víctima y del victimario. La realidad que no se dice, porque no se sabe, pero que acecha, perturbadora.
    Este fragmentito de Verónica Leuci es bien explicativo:
    "Si se piensa en Bestiario, parece lícito proponer en un primer plateo la (re)presentación de una Realidad cuyo término, parámetro o anverso es “otra realidad” posible, insinuada y latente: “más secreta y menos comunicable”, al decir de Cortázar. La convivencia de dos órdenes distintos en un mismo plano - paralelos, superpuestos o con zonas de intersección -, caracterizada por la carencia de cuestionamientos, sin la vacilación característica del género a la que alude Todorov y sin la transición de lo sobrenatural a lo natural, produce la perturbación, el malestar, el extrañamiento que permite pensar que el rótulo de “fantásticos” en sentido clásico es tal vez un margen estrecho para estos textos, poblados de procedimientos y giros novedosos e inéditos."
Verónica Leuci
    Casa tomada: Es más breve que el resto de los cuentos de la colección, pero sin lugar a dudas uno de los más conocidos relatos de Cortázar, por su magistral composición y por la libertad de interpretación que otorga al lector. Mucho se ha dicho de esta narración, se la analizado de variadas formas y se le ha exigido a veces forzadas equivalencias. Tendemos a pensar, quizás, que la casa en cuestión es alegoría de la Nación en peligro, y que quienes la toman, son sus enemigos, señalados como el régimen militar que atentó contra la población, diezmándola y forzándola al exilio. Lo cierto es que, en una entrevista (quizás en más, yo sólo recuerdo una) Julio Cortázar reveló el origen del cuento: un sueño. "Algo indefinido que avanzaba" [hacia ellos, los habitantes de la casa] Como era de esperar, aclaró que, aunque el origen del cuento estuviese dado por una pesadilla, no quedaba sin embargo a la deriva del sentido que muchos le otorgaban, pues no era contradictorio: su propio inconsciente bien podía devolverle, camuflada mediante el sueño, plagada de simbolismos, esa sensación de destierro y de país en riesgo inminente que los lectores creemos ver en la narración.
    Recomiendo este cuento, uno de mis favoritos junto con el que presento a continuación. 
    Carta a una señorita en París: No tiene exactamente la forma epistolar, puesto que no comienza con un encabezado, con fecha y lugar y el nombre de la persona a la que va dirigido seguido de dos puntos. Sin embargo, es una carta a madame Andrée, la propietaria de la vivienda que transitoriamente ocupa el protagonista de la historia. Es uno de los más ocurrentes relatos, y comparte con Casa tomada la gran amplitud interpretativa. Cortázar hace gala de su inigualable habilidad para construirnos historias fantásticas no exentas de cierta explicación alegórica. ¿Se trata de un mero capricho de la imaginación? ¿Se le ocurrió de repente un hombre que vomita conejitos sin más? ¿ O hay algo inconsciente debajo de esta ocurrencia? ¿Qué podrían llegar a representar los conejitos?     Basta ya, he escrito esto porque me importa probarle que no fui tan culpable en el destrozo insalvable de su casa 
    Lejana: En este relato hay una partición del personaje principal en dos personajes. La que habla tiene recuerdos que hacen pensar en otra vida, una vida pasada, o quizás en la sospecha de un desdoblamiento de la personalidad. Otra posibilidad es la percepción extra sensorial, el conocimiemto de la vida de otra mujer, paralela a la de ella, y el consecuente compadecimiento, por la que sufre.
    Ómnibus: Una chica sube a un ómnibus donde todos los pasajeros cargan grandes ramos de flores, y la miran constantemente, quizás por no cargarlo. Hace pensar en los prejuicios que la sociedad tiene para los que muestran un comportamiento distinto, o simplemente son distintos. O ya han pasado a otro estado del alma. 
    Cefalea: Hermano y hermana conviven en el campo criando mancuspias. Ambos padecen terribles cefaleas que vienen a distintas horas con distintos síntomas. Las cefaleas adquieren denominaciones curiosas y son descritas minuciosamente, de momentos trastocan la realidad de los personajes. Las mancusias representan las obsesiones, los miedos y lo que acecha a los protagonistas. 
    En el primer peldaño hay un pichón de mancuspia muriéndose. Lo alzamos, lo ponemos en un canasto con paja, quisiéramos saber qué tiene pero se muere con la muerte oscura de los animales. Y los candados estaban intactos, no se sabe cómo pudo escaparse esta mancuspia, si su muerte es la escapatoria o si ha escapado porque se estaba muriendo. 
    Circe: Lo no dicho, característico de Julio Cortázar, se hace palpable en este texto en el que las sospechas cuadran con la realidad recién en el final de la historia de esta mujer llamada Delia a la que la sociedad le achaca la muerte de sus dos novios. Aún guarda el luto cuando se atreve a iniciar la relación con Mario, el personaje de este cuento.
    Las puertas del cielo: Es la historia de la muerte de Celina y el posterior atisbo de su fantasma en un baile, lugar donde siempre hubiera querido ir, pero su novio no la llevaba. Un fragmentito para ilustrar la sordidez con que se acusa la hipocresía. 
    Tuve asco de Mauro, pero mucho más de mí mismo, y me puse a beber coñac barato que me abrasaba la boca sin placer. Ya el velorio funcionaba a todo tren, de mauro abajo estaban todos perfectos, hasta la noche ayudaba caliente y pareja, linda para estarse en el patio y hablar de la finadita, para dejar venir el alba sacándole a Celina los trapos al sereno. 
    Bestiario: En los cuentos de Julio Cortázar es común ver que los personajes toman con naturalidad fenómenos extraños. Este es un ejemplo de ello. Pues la nena de este cuento va de visitas a la casa de unos familiares por cuyos alrededores acecha un tigre. A veces incursiona en la casa. Son tres mayores: Luis y Rema (esposos), Nino (el niño de ambos) Nene (hermano de Luis) e Isabel (la niña que está de visita) Los dos niños improvisan un formicario dentro de una pecera de vidrio para analizar el comportamiento de las hormigas y poder ver el hormiguero desde la clara transparencia del vidrio. Hay una tácita comparación entre el comportamiento de las hormigas y la sociedad humana. 
    Cortázar hace trabajar a sus lectores, ya lo sabemos, así es que se debe proceder con mucha atención en este cuento, sobre todo en el último párrafo, donde subyace el verdadero motor de la trama. Para desentrañarlo sólo es necesario leer con detenimiento e inferir aquello que se trasluce.

miércoles, 23 de junio de 2010

La otra orilla, Julio Cortázar

    Reúne la narrativa que va desde 1937 a 1945. Son sus primeros cuentos, o al menos, de los publicados, los primeros .
    La otra orilla se divide en una serie de tres corpus subtitulados en el orden que sigue: Plagios y traducciones, Historias de Gabriel Medano y Prolegómenos a la Astronomía.
    Es interesante leerlo, porque todavía en ellos no se perfila el estilo característico que definirá al escritor y por el cual lo reconocemos más adelante; son narraciones un poco experimentales, aunque esto pueda sonar improcedente, pues Cortázar jamás deja a lo largo de su carrera de experimentar. Digamos que son cuentos tempranos, que se abren paso al mundo de la narrativa con un poco de miedo de separarse de los modelos convencionales, pero señalando ya una clara orientación exploratoria y lúdica en la que el lector deberá formar parte activa en la interpretación.
    Por medio de estos cuentos, de género fantástico todos, como es de esperarse, se manifiesta una inquietante curiosidad metafísica, la aparición de fuerzas desconocidas y misteriosas, paradojas, fenómenos paranormales y situaciones que hacen pensar en lo onírico, lo subconsciente.
    Lo recurrente en muchos de ellos es una organización narrativa que somete al personaje a un hecho irreal o absurdo del cual se restituye por medio de razonamientos lógicos y argumentaciones (capaces de explicar los hechos insólitos acaecidos), para luego arrancarlo de cuajo de esa convicción por medio de alguna seña, objeto o peculiaridad probatoria de que lo irreal sí ha sucedido. Es el caso de una manchita de sangre en la almohada, como testimonio de haber muerto y estar ahora vivo; o el grabado de un nombre en un mueble, como prueba de haber tenido un encuentro consigo mismo en determinado lugar. En casi todos la muerte impera sobre el fondo de la trama.
    A pesar de que he leído bastante de Julio Cortázar, este conjunto de cuentos fue para mí novedoso, puesto que no había leído ninguno de ellos con anterioridad. No hay mucho más que pueda yo agregar respecto de Cortázar que no haya sido dicho antes con mayor maestría. Por ende, proseguiré a una sinopsis de los cuentos inscriptos en La otra orilla y a recomendar, en especial, Estación de la mano, que me ha parecido de una ternura inigualable.
Plagios y traducciones
El hijo del vampiro. En él se narra el encuentro amoroso de un vampiro con una mujer, fruto del cual la mujer da a luz un niño. Lo relevante es la manera en que nace la criatura. Las manos que crecen Al protagonista las manos le crecen extremadamente, pero lejos de asombrarse, lo toma con naturalidad.
Llama el teléfono, Delia Con mucho diálogo, es un cuento bastante simple, pero bien construido.
Profunda siesta de Remi Los márgenes de la realidad se ven desbordados aquí, en tanto que el lector no sabe cuándo el personaje está bajo el influjo de sus fantasías, frecuentes y manifiestas, incluso del mero sueño, y cuando está experimentando realmente la muerte.
Puzzle Lo que está tácito en este cuento cobra una importancia extraordinaria cuando se trata de averiguar qué pasó con el muerto, pues hasta el asesino se sorprende al final.
Historias de Gabriel Medano
Retorno de la noche Un hombre burla a la muerte, despertando a su propio cadáver de ella.
Bruja Una de las mejores narraciones, desde mi punto de vista. Se trata de una mujer que materializa sus deseos por medio de la voluntad. Me atrevo a hacer aquí una comparación, un paralelismo temático con el capítulo de Crónicas marcianas subtitulado Los hombres de la Tierra, quizás el capítulo más ocurrente de la novela de Bradbury; en él se presenta a un psiquiatra alienígena convencido de que los que se dicen llamar "terrestres" y, además, el "cohete venido de la Tierra" son meros productos materializados de la imaginación de un sólo individuo.
Mudanza Un hombre al cual su propia identidad se le trastoca cuando los que lo rodean no son quiénes deberían ser, ni la casa es la que se supone.
Distante espejo Se trata de un paradójico encuentro del protagonista consigo mismo.
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Prolegómenos de astronomía
De la simetría interplanetaria Se establece un alarmante paralelismo planetario cuando, en el planeta Faros, los farenses adoran a su mesías tratándolo de la misma manera que los terrestres lo hicieran en la Tierra.
Los limpiadores de estrellas Una ingeniosa narración en la cual se fantasea con una empresa dedicada a la higiene interestelar.
Breve curso de Oceanografía Es una prosa casí lírica, por momentos hiperbólica, en honor de la luna.
Estación de la mano En un departamento un hombre se encariña con una mano, que trepa todos los días por su ventana y se acurruca en una alfombra, en la que ha dispuesto sus pasatiempos y juguetes preferidos. Este relato es el que más me ha gustado. También aparece publicado en La vuelta al día en ochenta mundos.
....Tuve el agrado de comprarme el tomo Cuentos completos /1, que es desde donde he leído La otra orilla, pero también puede conseguirse en volumen individual.

Dejo un fragmentito de la nota introductoria del autor:

"(...) reúno hoy estas historias un poco por ver si ilustran, con sus frágiles estructuras, el apólogo del haz de mimbres. Toda vez que las hallé en cuadernos sueltos tuve certeza de que se necesitaban entre sí, que su soledad las perdía. Acaso merezcan estar juntas porque del desencanto de cada una creció la voluntad de la siguiente"

lunes, 22 de marzo de 2010

Página asesina, de Julio Cortázar

Página asesina

En un pueblo de Escocia venden libros con una página en blanco perdida en algún lugar del volumen. Si un lector desemboca en esa página al dar las tres de la tarde, muere.