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Otro policial muy bueno de Agatha. Un hombre es asesinado en una mansión de campo de la alta alcurnia justo unos minutos antes de que Hércules Poirot acudiera al almuerzo que tenía planificado con la familia que habita dicha casona. En la escena del crimen, la esposa de la víctima, con un arma en la mano, está inclinada junto a su marido, quien ha recibido un disparo y pronuncia un nombre: Henrietta. Es el nombre de su amante, la cual está presente y se acerca a la dubitativa esposa, su íntima amiga, para quitarle el arma de la mano y dejarla caer descuidadamente a la piscina en cuyo borde se haya el cuerpo del médico. Pero los peritos demuestran que esa no es el arma asesina...
La personalidad de cada quien está definida con mucha maestría. Se nos dejan ver las ambiciones y las ideologías de cada persona con nitidez, así como su clase social y económica. Hay un delicado trabajo tendiente a identificar por medio de las opiniones y de las acciones a cada personaje del relato. Nada se sale de su sitio. Es una narración amena, creíble y llena de suspenso cuyo intrincado laberinto sólo será transitable para Hércules Poirot, el cual, finalmente, develará la identidad del verdadero asesino justo a tiempo, impidiéndole a éste atentar contra la vida de otra persona.
No se pretenden en estas novelas encontrar contenidos trascendentales, ni que el tratamiento de la forma sea innovador u original, asi como tampoco que hagan gala de un lenguaje lírico, lo cual quizás quedara inadecuado, sino que mantenga al lector en ascuas, que el entramado sea lúdico como un acertijo, ya que esa es la participación que exige el lector de este tipo de obras. Es esencial que el autor nos persuada de su mundo posible sea este verosímil o inverosímil debe ser coherente consigo mismo, consecuente con lo que se plantea, a fin de hacer creer el estado de cosas que ofrece.
Dicho esto, debo decir que la calidad varía entre la novela Los relojes, Sangre en la piscina (ambas muy buenas) y esta tercera novela que expongo a continuación.
....Trayectoria de boomerang
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Qué decir de este libro...: lo único que puedo decir es que, de haber sido el primero que cayera en mis manos de dicha autora, quizás no hubiera leído otro de ella, lo cual habría sido una pena, me habría perdido de bastante. No interviene en él el mentado Hércules Poirot, ni tampoco Miss Marple , ni ningún otro detective. 

Un hombre cae de un acantilado mientras un jovencito juega golf con otro señor en las inmediaciones en que ocurre el supuesto accidente. Este joven se llama Bobby y es atraído por el grito de la persona. Ambos jugadores de golf se acercan al caído, que aún respira. Uno de ellos va por ayuda mientras el joven Bobby queda al cuidado de la víctima, la cual, al igual que en el libro anterior, alcanza a articular unas palabras antes de morir, entre las cuales, hay un nombre: "¿Por qué no le preguntan a Evans?" Bobby revisa los bolsillos del muerto y descubre la fotografía de una bella mujer, pero está nervioso porque lo aguarda su padre en la vicaría y le ha dado un ultimátum respecto de la puntualidad. Así que no duda en dejar el muerto al cuidado del primer extraño que aparece y se ofrece a cuidarlo. Luego resulta que la fotografía era de la hermana del muerto y que es ella la que cobra una fortuna como herencia. Pero la fotografía que es publicada en el periódico no es la misma que la que Bobby observó en el momento de crimen. Alguien arrojó a la victima del acantilado, y hay muchos sospechosos. La vida de Bobby se ve en riesgo cuando tratan de envenenarlo y es una amiga de la infancia la que se alía con él para desentrañar el crimen.
Llena de casualidades y de complots increíbles (a veces insostenibles) de dobles identidades (demasiadas) y falsificaciones de documentos, resulta un texto bastante inverosímil, inconsecuente. No da cuenta de la gran facultad que Agatha Christie posee para pintar personalidades, rasgos característicos, arquetipos sociales, temperamentos de los más variados tipos. Los sucesos muchas veces parecen subterfugios, una salida desesperada para sostener la situación deseada, siendo muchas veces complaciente con el lector en esto de que suceda lo esperable. Personajes que aparecen de la nada, injustificados enredos, demasiados hechos y un final poco probable que culmina con el enamoramiento repentino y, debo decir, cursi, del joven y la jovencita amiga que han sido, durante todo el relato, los héroes.
Para terminar, doy cuenta de una traducción que deja mucho que desear de Manuel Vallvé. Siendo legible, no puedo objetar que la traducción dificulte la tarea de la lectura, pero sí que la distraiga negativamente, pues se repiten errores de concordancia entre sujeto y verbo conjugado, vocablos inadecuados (por ejemplo, decir "guiar" en referencia a conducir un vehículo o "haber hecho algunas compras en la población" cuando debió decir pueblo o poblado) Con perdón de Agatha Christie, a quien admiro por sus otras novelas, no lo recomiendo.


