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Sugerencia de la semana: Noche en el hotel, Slawomir Mrozek (microcuento)
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lunes, 3 de enero de 2011

Visiones de robot, 2 parte, Isaac Asimov

En la segunda parte del libro encontramos cinco cuentos y dieciséis ensayos cortos, en los últimos, muchas veces, se repiten algunas cosas, debido a que fueron hechos en diferentes momentos y para una revista, viéndose en la necesidad de reiterar en qué consisten las leyes de robótica que dan basamento a sus cuentos y algunas otras particularidades que contextualizan los relatos.
El hombre bicentenario: Es el cuento que dio origen a la película homónima, un relato extraordinario que pone de relevancia las debilidades de la humanidad, el complejo de Frankenstein (como llama Asimov al patológico miedo del humano a ser superado por su creación) y que reflexiona filosóficamente acerca del concepto de humanidad. ¿Qué distingue al ser humano? Si tenemos un robot de avanzada complejidad, con dotes artísticas, que solventa a sus amos y se paga las actualizaciones (reemplazos más avanzados de su infraestructura según los progresos tecnológicos) y que además no se diferencia ya en nada en lo físico de un ser humano corriente: ¿por qué no es un humano?
    Andrew, el robot de esta historia, ha logrado, mediante el caudal amasado producto de la venta de sus obras artísticas, comprar su libertad. Como un robot es considerado objeto debe, por tanto, ser propiedad de alguien: ¿de qué otra forma podía obtener entonces su libertad más que comprándose a sí mismo? El primer robot liberto anda por la calle vestido, lo que causa gran conmoción y renuencia en la gente, acostumbrada a ver a los robots brillando en su desnudez metálica. Andrew, además, se ha sometido a sistemáticas cirugías que le han dado una apariencia verdaderamente humana y que lo han condicionado para llevar las tareas fisiológicas que todo cuerpo humano realiza naturalmente. ....Será que, finalmente, los humanos nos negamos a reconocer la humanidad en alguien que sea capaz de superar nuestra esperanza de vida. La mortalidad termina siendo un factor decisivo a este respecto.            Los seres humanos pueden tolerar a un robot inmortal, pues no importa lo que dure una máquina. No pueden tolerar un humano inmortal, porque su propia mortalidad solo es soportable en la medida en que es universal. Y por esta razón no quieren convertirme en un ser humano. .
    La problemática ética ocupa mucho espacio en la narrativa de Asimov y parece descollar en muchos puntos de este cuento, que es uno de los más largos e interesantes. 
    Algún día: un niño convence a otro de que su contador de cuentos (un robot) es ya obsoleto, los términos que utiliza no los entiende nadie (¿caballos? qué serán caballos se preguntan) y su lenguaje general es anticuado. El niño se ofrece para hacerle unos cambios que lo actualizarían un poco (o sea, lo que hoy sería una renovación de software). Pero no hay caso, el Narrador es obsoleto ya, su lentitud de procesamiento no soporta los nuevos programas. Al ponerlo en marcha, articula un cuento híbrido en que expresiones arcaicas se codean con neologismos. Cuando los niños lo dejan, desahuciados, en la oscuridad de su celda, sucede lo siguiente:
    El Narrador empezó a decir: "Erase una vez un pequeño ordenador llamado el Narrador que vivía sólo con unas personastras. Las cuales personastras no dejaban de tomarle el pelo al pequeño ordenador y de burlarse de él, diciéndole que no servía para nada y que era un objeto inútil. Le pegaban y lo encerraban solo en una habitación durante meses seguidos. [...] Un día el pequeño ordenador se enteró de que en el mundo existían muchos ordenadores de tipos distintos [...] había muchos que eran muy poderosos y muy sabios, mucho más poderosos y sabios que las personastras [...] supo que las computadores serían cada vez más poderosas y sabias, hasta que algún día... algún día... algún día..."         Está pensando: La doctora en neuromedicina Genevieve Renshaw ha encontrado la manera de que su computador pueda identificar, mediante un programa realizado por ella, el pensamiento abstracto. Hasta ahora lo ha probado en un mono, pero cita a personal de investigación para que sea probado en humanos. La herramienta para tal fin está compuesta de electrodos que se adhieren a la cabeza de la persona receptora que, mediante la ayuda de la computadora, podrá deducir los pensamientos de otra. Pero qué sorpresa se llevan cuando todos escuchan una clara exclamación que ninguno ha pronunciado.
    Segregacionista: un paciente exige un corazón metálico, en tanto un médico le insiste en la conveniencia de aplicarle un corazón de fibra, más de acuerdo con su cuerpo humano. La acalorada discusión en la que el paciente insiste en la mayor resistencia que posee un corazón metálico y en la que el médico alega la mayor adaptabilidad del corazón de fibra a los tejidos termina en una conclusión de este tipo: los humanos quieren ser como los robots y los robots como los humanos. ....-La gente tiene un extraño deseo de parecerse a los Metalos. Suspira por la fuerza física y la resistencia que se les atribuye.     -No se trata de algo unilateral. Tú no trabajas con Metalos, pero yo sí, por eso lo sé. Los dos últimos que han acudido a mí para ser reparados me han pedido elementos de fibra. 
    Reflejo exacto: Un terrícola tiene que solucionar una disputa entre dos científicos que se acusan mutuamente de plagio. Sus robots han salido de testigos y afirman lo mismo de sus respectivos amos: que el otro es el plagiador. Dado que la idea ha de ser de autoría de uno solo de ellos, uno de los dos robots miente. 
    Lenny: Lenny es un robot de una tanda que ha sido accidentalmente alterada. Durante una visita de escolares un teclado quedó conectado y uno de los visitantes, un adolescente, manipuló el teclado sin sospechar que esos ordenadores estaban accionando el complejo plan de programación robótica. La desgraciada manipulación anuló los programas y, como consecuencia, dio a luz a un robot con conducta infantil. 
    Corrector de galeradas: algunos contenidos resultan alterados cuando se confía a un robot (hecho para ello) la corrección de un libro. 
-Cuando un profesor, que es capaz de los mayores pensamientos creativos, se ve forzado a pasar penosamente dos semanas comprobando las erratas de unas pruebas de imprenta, y yo le ofrezco una máquina que efectúa lo mismo en sólo treinta minutos ¿podemos llamar a eso una cosa baladí?
    Navidades sin Rodney: Rodney es el encargado de los quehaceres domésticos, pero la señora ha decidido darle vacaciones para Navidad (consistentes en mantenerlo desactivado en el armario) Sucede que la hija de los ancianos traen a su robot, que es más avanzado, y no encuentra en la cocina los botones que debe presionar, pues esta cocina es manual y Rodney es un robot que sabe manejar este tipo de aparatos, no así Rambo, que es el nombre del otro. El malcriado niño del matrimonio, nieto de los viejos, maltrata al robot y genera una situación tensa al acusarlo de haberle pegado. 
    Los ensayos versan sobre distintos aspectos de su producción literaria, llegándose a encargar de explicar las circunstancias en que concibió algunos personajes, cuál fue su primer cuento de robots (Robbie), cuáles son las teorías en que se basan sus ficciones, cuánto sabe él de robótica (poco y nada, dice), en qué se diferencian sus relatos de robots de los de sus antecesores y cuáles son sus ideas respecto del futuro. Así, podemos enterarnos de que Asimov tenía algunas visiones bastante acertadas (por lo menos para las cosas que ya se han dado y que él previó en sus cuentos) entre las que me parece adecuado mencionar: la lógica de los ordenadores y algunos de sus problemas (en un tiempo en que el ordenador todavía estaba en pañales), la idea de una comunidad generada de manera virtual por medio de la interacción mediante ordenadores (lo que hoy se denomina Internet) y las ideas de computadoras que enseñan (él describe una gran cantidad de datos que sería imposible almacenar en un ordenador, por lo cual estos datos deberían estar en un lugar que pueda contenerlos y al que, todas las computadoras del mundo tuvieran acceso, creo que es lo que hacen los servidores y, otra vez, Internet).     La voz robot fue inventada por el dramaturgo checoslovaco Karel Capek en su obra R.U.R, y se trata de una palabra que, en idioma checo, significa esclavo. 
    Me parecieron interesantes las especulaciones acerca del futuro y, también, dentro de este patrón de cosas, la potencial formulación de leyes de humanística como consecuencia de las leyes de robótica.
    Debido a que los robots, en virtud de las tres leyes que le fueron inculcadas en su cerebro positrónico deben no sólo no dañar a un humano sino que también no permitir que por medio de la inacción resulte dañado, se genera un conflicto cuando los humanos se dañan entre sí. Asimov se plantea: ¿puede un robot salvar a un humano sin dañar a otro? (tengamos en cuenta que daño implica cualquier cosa que sea perjudicial, no sólo a la integridad física) ¿O si ha de resultar dañado, qué curso de acción debe emprender para que el daño resulte mínimo?    Creo honestamente que, si debemos ser distintivamente inteligentes frente a los robots, hemos de sentir una responsabilidad moral hacia ellos: 1) Un ser humano no debe lastimar a otro ser humano, o por medio de la inacción, permitir que un ser humano resulte dañado. 2) Un ser humano debe dar órdenes a un robot que preserven la existencia robótica, a menos que tales órdenes causen perjuicio o incomodiad a los seres humanos. 3) Un ser humano no debe atentar contra la integridad de un robot o, en forma negligente, exponerlo a riesgos que lo dañen, excepto que tal daño resulte necesario para proteger al ser humano, o para dar cumplimiento a una orden de imperiosa necesidad. 
    Esa responsabilidad moral a la que alude se transparenta en casi todos los cuentos de este libro.

sábado, 30 de octubre de 2010

Visiones de robot, 1 parte , Isaac Asimov

    Isacc Asimov, escritor y bioquímico, estudioso de la Historia, es el acuñador del término robótica. Introduce en la ciencia ficción la idea de un robot como la confluencia de la máquina más la computadora. Inicia una nueva etapa dentro de la literatura de este género que, antes de él, presentaba a los robots como grandes masas hostiles, bélicas y torpes. En los robots de Asimov no hay maldad, ni siquiera hay errores, puesto que lo que ellos hacen es consecuencia directa de la lógica implantada en su cerebro. No hay odio o ansias de dominio por soberbia, sino racionalidad. Todo lo que hacen deviene de tres reglas básicas que el humano ha programado en todo cerebro positrónico (robótico) que son las siguientes y que aparecen expresas por primera vez en el cuento Círculo vicioso, que me pareció uno de los más interesantes: 
    1. Un robot no debe dañar a un ser humano o, por su inacción, dejar que un ser humano sufra daño.
    2.Un robot debe obedecer las órdenes que le son dadas por un ser humano, excepto si estas órdenes entran en conflicto con la Primera Ley. 
    3.Un robot debe proteger su propia existencia, hasta donde esta protección no entre en conflicto con la Primera o la Segunda Ley.
    En todo caso, si algo falla hay pocas opciones: o lo que el humano ve como una falla, en realidad no es tal cosa, o el robot ha interpretado correctamente un lineamento de datos y órdenes que son erróneas, o el humano dio de manera equívoca e inexacta los preceptos a seguir. ....Son cuentos que nos trasladan hacia aquello que todavía no es, pero que podría ser y que, por medio de ese conocimiento del humano que la Historia nos revela, podemos antelar que sucederá. La historia tiende a repetirse, porque los seres humanos tenemos siempre las mismas pasiones, buenas y malas. ¿Pero qué pasa cuando la creación supera al creador? 
    Los tres relatos cuyo título se muestra de color azul son los que sugiero al lector que quiera probar antes de zambullirse. Se pueden leer independientemente, ya que, aunque guardan cierta relación, este nexo es meramente complementario, nada obligado o correlativo que interfiera la comprensión del texto. Aquí hago breve sinopsis de los diez cuentos que constituyen justo la mitad del libro, porque sería una entrada demasiado larga si expusiera todos los cuentos de una sola vez. Igualmente el lector de este post puede prescindir de la lectura de dichas síntesis.
Primera mitad
    Visiones de robot:
    "-Cuando los enviábamos a cortas distancias al futuro —cinco minutos, cinco días — al final volvían a aparecer [...] pero lo que se quería era enviar algo lejos en el futuro y hacerlo volver."
    Como el humano más insignificante es valioso, los temporalistas deciden enviar a un robot al futuro. Las noticias que éste trae varían demasiado de los lúgubres pronósticos de los científicos, de modo que les cuesta creer que la tierra no se ha destruido en ese futuro y que todo fuera próspero y apacible.     Por temor de alterar ese futuro ideal del que se tienen noticias, los temporalistas desisten de enviar cualquier otro robot al futuro. Una estrategia del narrador testigo nos pone en aviso de lo que Archie posiblemente estaba viendo. 
    ¡Muy mal!
    Un paciente enfermo de cáncer, tras rechazar los métodos convencionales de tratamiento, se somete a uno experimental: la miniaturización, consistente en el empequeñecimiento de un robot, que ha de adquirir gradualmente el tamaño celular y deberá, una vez inyectado en el cuerpo del enfermo, eliminar las células cancerosas. Hay un riesgo cuyo resultado es fatal, la redilatación del robot, que viene a ser un retorno brusco al tamaño original.
    Robbie: 
    Se trata del Robot niñera encargado del cuidado de una niña de ocho años, Gloria. Un buen día a la madre se le ocurre peligroso e inadecuado dejar a su cuidado su pequeña niña, y retira al robot de la casa, fingiendo un extravío. El padre, que se ha opuesto siempre a estas decisiones maternas, finaliza propiciando el encuentro de su hija con Robbie, pues la niña cae en un pozo depresivo.
    Ordenan a Speddy ir por selenio, pero el robot no regresa. Resulta que está atrapado entre dos leyes. Las leyes de la robótica tienen una jerarquía, siendo la 1 las más importante y la 3 la menos importante. ¿Pero qué pasa en este modelo especialmente caro de robot en cuyo cerebro positrónico se ha resaltado la ley número 3 a fin de evitar pérdidas mediante una fácil rotura? 
    Razón:
    El robot se siente superior al humano y toma el mando de la nave, irguiéndose en profeta. Es un robot que cree en Dios.
    ".-¿Qué está diciendo ese kilómetrico cubo de basura parado andante? ¿Qué es lo que no creía? ....-Es un escéptico-fue la amarga respuesta-. No cree que lo hayamos hecho nosotros, o que existe la Tierra o el espacio o las estrellas."
.    Mentiroso:
    Un robot lee las mentes. Pronto todos quedan embelesados ante su virtud y van hasta él por respuestas. ¿Por qué luego confirmarán que miente? ¿Como es posible que un robot mienta? ....La prueba:
    Cierto funcionario, el fiscal de distrito, es acusado de ser robot por la oposición. La prueba que debe pasar es, además de la de comer, la de poder incumplir las leyes de la robótica que todo robot tiene grabadas en su cerebro positrónico. Menudo conflicto. Se desconfía de él porque sus planes políticos son demasiado humanos para ser humano. 
    Ha desaparecido un robot: 
    Resulta que se construyen unos pocos robots alterados en lo de las estrictas tres reglas, a fin de que dejen trabajar a los obreros expuestos a los rayos gama (debidamente protegidos por sus trajes) No quieren que ningún robot corra a rescatarlo impelido por la ley número 1. En fin, que uno de esos robots en instancias de prueba desaparece y se mezcla con la recién llegada camada de 62 robots normales. Es un relato intrigante, pues la robopsicóloga deberá descubrir al robot intruso, porque ahora hay 63 y todos dicen lo mismo al ser interrogados: uno miente. 
    Se puede evitar el conflicto: 
    Un cuento que recava de la Historia los datos necesarios para imaginar el futuro, pues las miserias humanas no cambian a pesar de los tiempos. Tiene mucha terminología técnica, sobre todo del campo de la Química. Es el futuro de la Tierra, dividida ahora en cuatro grandes regiones: la Nórdica, la Tropical, la Oriental y la Europea. El gobierno depende de las Máquinas, están programadas para dictar lo que debe hacerse y son obedecidas. No pueden fallar, ni siquiera se les puede cargar con datos falsos, pues ellas los reconocen y los rechazan. ¿Entonces qué es lo que falla? ¿Por qué hay tantos errores?
    Este es un cuento que me gustó en particular. La empresa dedicada a la construcción de robots decide hacer un robot carente de todo programa previo, vacío, que por sí mismo explore el mundo y descubra cosas. Quieren llegar al meollo de la intuición femenina, saber qué es y cómo opera, cómo es el proceso asociativo que llega a obtener respuestas por medio de la intuición. 
    El robot es armado por voluntad del robopsicólogo Mandarian (sustituto de la jubilada Susan Calvin) y su estructura es igual que la de los otros robots, solo un dejo sutil indica la feminidad. Jane es trasladada de manera clandestina, pues no la desactivan durante el traslado por no cortar la cadena de asociaciones que ya ha iniciado. Como meta le ponen descubrir un planeta habitable, las probabilidades de hallarlo y las coordenadas precisas. Un desafortunado accidente en la planta donde está la robot y el robopsicólogo hace que mueran tanto éste como la robot (Jane) minutos después de que Mandarian llamara a la empresa anunciando que Jane ¡ha dado la respuesta!
    Al director de la empresa, Borget, no le queda más que, acuciado por los miembros, acudir a la mentada Susan Calvin, quien es una especie de Poirot, pero con una actitud menos afable. Aquí cito al personaje genial que es Susan Calvin:
    "-¿Intuición femenina? ¿Para eso queríais el robot? Menudos sois los hombres. Os enfrentáis con una mujer que ha llegado a una conclusión correcta e incapaces de aceptar el hecho de que es igual o superior a vosotros en inteligencia, inventáis algo llamado intuición femenina." 
    Susan Calvin se encierra en la oficina y revisa documentos, cintas y datos, al cabo de tres cuartos de hora sale de allí dentro: 
    "-Lo que te pasa a ti Peter es que cuando piensas en un testigo de una declaración planetológica, piensas en planetólogos. Divides a los seres humanos en categorías, menospreciando y desdeñando a la mayoría de ellos. Un robot no puede hacer esto. La Primera ley dice: un robot no puede causar daño a un ser humano, o por medio de la inacción permitir que un ser humano sufra daño. Ningún ser humano. Esta es la esencia del punto de vista robótico [...] Para un robot todos los hombres son completamente iguales y, para un robopsicólogo que debe forzosamente tratar con robots a nivel robótico, todos los hombres son completamente iguales."
    La cuestión es que el único testigo no es un planetólogo y Susan lo sabe. Sabe quién ha oído el preciado resultado que Jane dijo, quién sabe cuáles planetas son susceptibles de ser habitados y en qué galaxia se encuentran, dominados por qué estrellas. Está absolutamente segura de que el que trasladaba a Jane y al robopsicólogo, un camionero, es el testigo. 
""-¿Pero cómo puedes estar segura? 
Susan tuvo la tentación de decir: Porque he llamado a Flagstaff, estúpido, porque he hablado con el conductor, y porque me ha contado lo que oyó, porque he consultado la computadora de Flagstaff y he sacado las tres únicas estrellas que encajan con la información, y porque tengo sus nombres en el bolsillo. ....Pero no lo hizo. Que lo descubriese por sí mismo. Con sumo cuidado, se puso de pie y dijo sardónicamente:
-¿Cómo puedo estar segura...? Llámalo intuición femenina."