.

Sugerencia de la semana: Noche en el hotel, Slawomir Mrozek (microcuento)
Mostrando entradas con la etiqueta ~~FAVORITOS~~. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta ~~FAVORITOS~~. Mostrar todas las entradas

viernes, 30 de julio de 2010

El evangelio según Jesucristo, José Saramago


    Magnífica novela de José Saramago. Publicada en 1991 le trajo no pocos conflictos. De narrativa fluida, como es característica de su producción literaria, atrapa de principio a fin. Saramago hace uso de su creatividad para reconstruir un pasado que nos llega incierto desde la historia, certero desde la religión, si decidimos darle crédito sin más. Pocos se aventuran a imaginarlo tal como pudo haber sido, allí, en las raíces de la religión misma, en sus inicios, situado en un contexto más o menos conocido si miramos los hechos históricos y datos mas o menos fidedignos de la vida social, del contexto en que vivió y murió Jesús de Nazaret. El escritor se plantea una hipótesis, lo que pudo haber sido, y lo hace suceder, nos pone en escena una familia típica del lugar y el tiempo que ocupan, con sus virtudes y sus deficiencias, sus sabidurías e ignorancias, un entorno sin duda misógino, en el que la mujer era más una marioneta del demonio que un ser a quien se pueda amar y con quien se pueda conversar. 
    "María se iba dando cuenta de que había cosas que no podía preguntar, se trata de un método antiguo de las mujeres perfeccionado a lo largo de siglos y milenios de práctica, cuando no las autorizan a preguntar, escuchan y al poco tiempo lo saben todo, llegando incluso a lo que es el súmun de la sabiduría, a distinguir lo falso de lo verdadero" 
    Arrasa con todo tipo de complacencias que podamos esgrimir en defensa de ese pasado que, sin conocerlo, elevamos a categoría sublime; nos pone de manifiesto humanos, no santos, movidos por cosas mundanas, por intereses y miedos, pero, y sobre todo, por prejuicios y ciegas creencias. Sin duda Jesús es un ser iluminado, no tanto por la inteligencia, que el mismo relator omnisciente se encarga de desmentir, sino por una consciencia de diversidad y una empatía inigualables, que lo lleva a apiadarse del cordero en lugar de sacrificarlo en el Templo que Herodes construyó para adoración de Dios y en el que, a diario, se sacrifican centenares de animales. 
    "...la atmósfera está cargada de humos de leña y de los cuerpos quemados, de vapor de sangre y de sudor, un alma cualquiera, que ni santa tendría que ser, simplemente de las vulgares, tendrá dificultades para entender que Dios se sienta feliz en esta carnicería "
    Pero desde el inicio ya, el enfoque plantea a un José que engendra en María un hijo, de la forma que todos sabemos, que, aunque luego dirá Dios al propio Jesús que es su padre porque en el esperma de José ha mezclado el suyo propio, esto no implicará la virginidad de la madre, la cual, además, engendrará más hijos, hermanos y hermanas de Jesús todos ellos. Un tema importante y transversal en toda la obra es el sentimiento de culpa, el remordimiento por los pecados que, para peor, se heredan de padre a hijo. Este es el caso de Jesús, quien hereda del padre mundano, José, la pesadilla que por las noches lo importunara. Y esta pesadilla no es más que el remordimiento por no haber dado voz de alerta a las familias de Belén cuando se entera de que los romanos vendrán a liquidar las criaturas menores de tres años y, en vez, ocuparse sólo de salvar a su hijo.
    Traumática, magistralmente contada, la incursión de José a Séforis en busca de ese vecino amigo, quien se uniera al ejército de Judas de Galilea (que no es Judas Iscariote, amerita la aclaración), un revolucionario que luchaba contra la ocupación romana. De la que puedo citar cierta frase inquietante, y no decir más nada, por guardar un poco de misterio para el potencial lector: 
    "Dios no perdona los pecados que manda cometer "
    En la sinagoga (quien haya leído a J. Saramago sabrá que sus diálogos carecen de guión, apenas separados por comas y mayúsculas, y que las preguntas se infieren, pues no llevan signos interrogativos) La pregunta es del sacerdote, ante una afirmación absurda (no tan absurda) de Jesús: 
    "Y por qué crees tú que Dios es un ojo y una oreja, y no dos ojos y dos orejas como tú y como yo, Para que un ojo no pudiera engañar al otro ojo, y una oreja a la otra oreja." 
    La relación de Jesús con María de Magdala es de amor, aunque jamás se casan, y esto viene a dar testimonio de las actitudes poco convencionales del Mesías, quien se junta con una mujer que ejerció toda su vida la prostitución; además, confía más en ella que en cualquier otra persona, y es ella quien sabe todos sus secretos, no así los discípulos. Es una relación de intimidad que se opone a las pautas de buenas costumbres, que manda ignorar a las mujeres, no hablarles y relegarlas de todo y para todo. 
    Pero resulta que la oveja que no sacrifica en el templo luego es exigida por el propio Dios, cuando, en el medio del desierto, y estando Jesús desnudo (véase esta desnudez como un signo, si no de rebeldía, al menos de osadía, dados los rigurosos estatutos acerca de la desnudez, ya sea propia o ajena) el Dios mismo baja en forma de nube y le pide sacrificar a su oveja: 
    La oveja no soltó ni un balido, sólo se oyó Aaaah, era Dios suspirando de satisfacción 
    Y luego pregunta Jesús a Dios, en referencia al pastor que le enseña el oficio: ....El que anda conmigo, Qué, Es un ángel o un demonio, Es alguien a quien yo conozco, Pero dime es ángel o demonio, Ya te lo he dicho, para Dios no hay adelante ni atrás.
    Pero este pastor ( que se presume un ángel), reacciona bastante mal al enterarse del sacrificio de la oveja:
    No has aprendido nada, vete, dijo Pastor y quizás quisiese decir que no aprendió a defender la vida 
    Sin duda alguna, la cuestión central del libro, la que predomina, aquello que es lanzado como una pavorosa exclamación paradojal es la contraposición del libre albedrío y la defendida tesis de la voluntad divina que rige sobre todo hecho y cosa existente sobre la tierra, por nimia y pequeña que fuera. ....Jesús se opone a la voluntad divina, con todas sus fuerzas, trata de contrariar lo que se espera de él, porque sabe cuáles son las consecuencias;su padre, Dios le ha hecho una larga lista de muertos y calamidades que en todos los tiempos sobrevendrán en nombre de esa nueva religión. Y hablando con su padre que baja del cielo en forma de bruma, se entera de cuáles son sus intenciones: extender sus dominios haciendo uso de una religión más abarcativa: 
    Replica Jesús:
    "Pero con el poder que sólo tú tienes, sería mucho más fácil, y éticamente más limpio, que fueras tú mismo a la conquista de esos países y esa gente, No puede ser, lo impide el pacto que hay entre los dioses, ése, sí, inamovible, de nunca interferir directamente en los conflictos, me imaginas acaso en una plaza 
pública, rodeado de gentiles [romanos] y paganos intentando convencerlos de que el dios de ellos es un fraude y que el verdaderos Dios soy yo, esas no son cosas que un dios le haga a otro" 
    Y sigue refutando Jesús a Dios, en este diálogo que presencia el Diablo, porque también él es parte del plan divino (sin el mal no puede existir el bien, eso mismo alega Dios):
    "Los hombres siempre morirán por los dioses, hasta por falsos y mentirosos dioses, Pueden los dioses mentir, Pueden, Y tú, entre todos, eres el único y verdadero, Único y verdadero, sí, Y siendo único y verdadero, ni siquiera así puedes evitar que los hombres mueran por ti" Y dice el Diablo: 
    "Digo que nadie que esté en su perfecto juicio podrá afirmar que el Diablo fue, es o será culpable de tal matanza y de tales cementerios, salvo si algún malvado se le viene a la cabeza la ocurrencia calumniosa de atribuirme la responsabilidad de hacer nacer al dios que será enemigo de éste." 
    Responde Dios: 
"Me parece claro y obvio que no tienes la culpa, y en cuanto al temor de que te atribuyan la responsabilidad, responderás que el Diablo, siendo mentira, nunca podría crear la verdad que Dios es, Pero entonces, preguntó Pastor [el Diablo], quién va a crear al Dios enemigo. Jesús no sabía responder, Dios, si callado estaba, callado quedó, pero de la niebla bajó una voz que dijo: tal vez este Dios y el que va a venir no sean más que heterónimos" 
    Véase en esta última cita, no sólo la sugerencia de un politeísmo patente, si no la idea de un dios creado, o sería más adecuado decir, dioses creados, dioses que, como los humanos, tienen a su vez un dios del que sólo son heterónimos Y es interesante corroborar en la RAE este vocablo, porque no sólo quiere decir distintos nombres puestos a la misma cosa como yo tenía por bien, sino que, además, significa Heterónimo: cada uno de los vocablos que constituyen una heteronimia. Heteronimia: Fenómeno por el cual dos palabras que corresponden a dos términos gramaticales en oposición proceden de raíces diferentes; p. ej., toro-vaca. ¿Estaría este Dios compuesto, como sostienen algunas creencias, de lo bueno y lo malo? ¿O se trataría de un Dios con desorden de personalidades múltiples? La doble acepción del término permite la ambigüedad, quizás deliberada. ....Ahora bien, véase lo que, a continuación, pregunta una voz sorprendida por la afirmación: De qué, de quién [es decir, de qué o de quién es heterónimo] Y se le responde: De Persona*. Aquí, teniendo en cuenta que en la barca donde el diálogo tiene lugar hay tres entidades, una trinidad compuesta por Dios, el Diablo y Jesús, la persona entre ellos es el hombre y, su heterónimo, si no tenemos en cuenta la significación que lo equipara como seudónimo, si en vez tomamos en cuenta la otra, no hay duda de que estos son los heterónimos de la persona allí: Hombre/Mujer. Entonces, se entiende bien que este Dios nuevo no fuera inventado por nadie, porque ya existe, y es este otro género que el hombre reprime y deja fuera de los censos, de las decisiones políticas y religiosas (de cualquier decisión, en suma). 
    Tómese esto como interpretación mía.
    Y para finalizar, un fragmento notable por su ironía y humor, que no puedo dejar de transcribir: ....Dios discurre así, viendo ese futuro que le sucederá a la nueva religión iniciada por su hijo Jesús, ese futuro en que morirán muchos a causa del dogma: 
"...la tierra se llenará de gritos de dolor, de aullidos y de estertores de agonía, el humo de los quemados cubrirá el sol, su grasa rechinará sobre las brasas, el hedor repugnará y todo esto será por mi culpa." 
    Jesús corrige, irónico tal vez: No por tu culpa, por tu causa, padre, aparta de mí este cáliz 
    Sigue Dios: El que tú lo bebas es condición de mi poder y de tu gloria ....Jesús: No quiero esa gloria. 
    Dios: Pero yo quiero ese poder 
    Entonces el Diablo, que permanecía callado escuchando los pormenores del sangriento futuro, dijo: Es necesario ser Dios para que le guste tanto la sangre.     El Diablo intenta persuadir a Dios, pidiéndole disculpas por su soberbia, por haber caido en la tentación de querer parecerse a él, de que lo readmitiese en el cielo, de esta manera se ahorrarían millones de vidas. Pero es necesario el mal, para que el bien exista en contraste, y Dios no hace más que rechazar esta oferta, así como también desoir las negaciones de Jesús, que se opone al plan divino. 
    Lo recomiendo, es una obra hecha con pasión, con ingenio y con conocimientos históricos, bíblicos y demás, con citas propicias e intertextualidad. Novela es, ficción por lo tanto, no escandalizarse... 
    Lo he leído de la tirada que ha sacado La Nación, con editorial Alfaguara, a un precio muy conveniente para los que gusten de este escritor, ya que es una secuencia de veinte obras. Por mi parte, he leído La caverna y Ensayo sobre la ceguera, libros estos que me encantaron, y que acusan distintas temáticas, males sociales actuales. 

Para el que se lo pregunte: la imagen estampada en la primera hoja que sirve de inicio a la novela se llama Crucifixión, y es un grabado que pertenece al conocidísimo pintor alemán Alberto Durero. 
    *En portugués, la lengua en que está escrito el libro, dice: De Pessoa, y aquí es donde la interpretación cae en encrucijada, puesto que uno de los escritores admirados por Saramago apellidaba de esta manera y, además, tenía varios heterónimos.

sábado, 10 de julio de 2010

Bestiario, Julio Cortázar


    Publicado en 1951, Cortázar comienza aquí a delinear su estilo, haciendo uso de estrategias de ambigüedad que detonan distintas interpretaciones de acuerdo con el punto de vista. Exige del lector la participación incondicional para arribar al sentido final del texto. La aparente trivialidad de algunas líneas descriptivas que cuentan cosas cotidianas e intrascendentes, comienzan a exigir una segunda interpretación (no literal) que les dé sentido, una segunda acepción que amerite su existencia.
    Hay una consciencia de realidad plural, de realidad relativa y coexistiendo en crisis. La realidad del consciente, la realidad del inconsciente, la realidad de adentro y de afuera, la realidad del individuo y de la colectividad. La realidad del vivo y del muerto, de la víctima y del victimario. La realidad que no se dice, porque no se sabe, pero que acecha, perturbadora.
    Este fragmentito de Verónica Leuci es bien explicativo:
    "Si se piensa en Bestiario, parece lícito proponer en un primer plateo la (re)presentación de una Realidad cuyo término, parámetro o anverso es “otra realidad” posible, insinuada y latente: “más secreta y menos comunicable”, al decir de Cortázar. La convivencia de dos órdenes distintos en un mismo plano - paralelos, superpuestos o con zonas de intersección -, caracterizada por la carencia de cuestionamientos, sin la vacilación característica del género a la que alude Todorov y sin la transición de lo sobrenatural a lo natural, produce la perturbación, el malestar, el extrañamiento que permite pensar que el rótulo de “fantásticos” en sentido clásico es tal vez un margen estrecho para estos textos, poblados de procedimientos y giros novedosos e inéditos."
Verónica Leuci
    Casa tomada: Es más breve que el resto de los cuentos de la colección, pero sin lugar a dudas uno de los más conocidos relatos de Cortázar, por su magistral composición y por la libertad de interpretación que otorga al lector. Mucho se ha dicho de esta narración, se la analizado de variadas formas y se le ha exigido a veces forzadas equivalencias. Tendemos a pensar, quizás, que la casa en cuestión es alegoría de la Nación en peligro, y que quienes la toman, son sus enemigos, señalados como el régimen militar que atentó contra la población, diezmándola y forzándola al exilio. Lo cierto es que, en una entrevista (quizás en más, yo sólo recuerdo una) Julio Cortázar reveló el origen del cuento: un sueño. "Algo indefinido que avanzaba" [hacia ellos, los habitantes de la casa] Como era de esperar, aclaró que, aunque el origen del cuento estuviese dado por una pesadilla, no quedaba sin embargo a la deriva del sentido que muchos le otorgaban, pues no era contradictorio: su propio inconsciente bien podía devolverle, camuflada mediante el sueño, plagada de simbolismos, esa sensación de destierro y de país en riesgo inminente que los lectores creemos ver en la narración.
    Recomiendo este cuento, uno de mis favoritos junto con el que presento a continuación. 
    Carta a una señorita en París: No tiene exactamente la forma epistolar, puesto que no comienza con un encabezado, con fecha y lugar y el nombre de la persona a la que va dirigido seguido de dos puntos. Sin embargo, es una carta a madame Andrée, la propietaria de la vivienda que transitoriamente ocupa el protagonista de la historia. Es uno de los más ocurrentes relatos, y comparte con Casa tomada la gran amplitud interpretativa. Cortázar hace gala de su inigualable habilidad para construirnos historias fantásticas no exentas de cierta explicación alegórica. ¿Se trata de un mero capricho de la imaginación? ¿Se le ocurrió de repente un hombre que vomita conejitos sin más? ¿ O hay algo inconsciente debajo de esta ocurrencia? ¿Qué podrían llegar a representar los conejitos?     Basta ya, he escrito esto porque me importa probarle que no fui tan culpable en el destrozo insalvable de su casa 
    Lejana: En este relato hay una partición del personaje principal en dos personajes. La que habla tiene recuerdos que hacen pensar en otra vida, una vida pasada, o quizás en la sospecha de un desdoblamiento de la personalidad. Otra posibilidad es la percepción extra sensorial, el conocimiemto de la vida de otra mujer, paralela a la de ella, y el consecuente compadecimiento, por la que sufre.
    Ómnibus: Una chica sube a un ómnibus donde todos los pasajeros cargan grandes ramos de flores, y la miran constantemente, quizás por no cargarlo. Hace pensar en los prejuicios que la sociedad tiene para los que muestran un comportamiento distinto, o simplemente son distintos. O ya han pasado a otro estado del alma. 
    Cefalea: Hermano y hermana conviven en el campo criando mancuspias. Ambos padecen terribles cefaleas que vienen a distintas horas con distintos síntomas. Las cefaleas adquieren denominaciones curiosas y son descritas minuciosamente, de momentos trastocan la realidad de los personajes. Las mancusias representan las obsesiones, los miedos y lo que acecha a los protagonistas. 
    En el primer peldaño hay un pichón de mancuspia muriéndose. Lo alzamos, lo ponemos en un canasto con paja, quisiéramos saber qué tiene pero se muere con la muerte oscura de los animales. Y los candados estaban intactos, no se sabe cómo pudo escaparse esta mancuspia, si su muerte es la escapatoria o si ha escapado porque se estaba muriendo. 
    Circe: Lo no dicho, característico de Julio Cortázar, se hace palpable en este texto en el que las sospechas cuadran con la realidad recién en el final de la historia de esta mujer llamada Delia a la que la sociedad le achaca la muerte de sus dos novios. Aún guarda el luto cuando se atreve a iniciar la relación con Mario, el personaje de este cuento.
    Las puertas del cielo: Es la historia de la muerte de Celina y el posterior atisbo de su fantasma en un baile, lugar donde siempre hubiera querido ir, pero su novio no la llevaba. Un fragmentito para ilustrar la sordidez con que se acusa la hipocresía. 
    Tuve asco de Mauro, pero mucho más de mí mismo, y me puse a beber coñac barato que me abrasaba la boca sin placer. Ya el velorio funcionaba a todo tren, de mauro abajo estaban todos perfectos, hasta la noche ayudaba caliente y pareja, linda para estarse en el patio y hablar de la finadita, para dejar venir el alba sacándole a Celina los trapos al sereno. 
    Bestiario: En los cuentos de Julio Cortázar es común ver que los personajes toman con naturalidad fenómenos extraños. Este es un ejemplo de ello. Pues la nena de este cuento va de visitas a la casa de unos familiares por cuyos alrededores acecha un tigre. A veces incursiona en la casa. Son tres mayores: Luis y Rema (esposos), Nino (el niño de ambos) Nene (hermano de Luis) e Isabel (la niña que está de visita) Los dos niños improvisan un formicario dentro de una pecera de vidrio para analizar el comportamiento de las hormigas y poder ver el hormiguero desde la clara transparencia del vidrio. Hay una tácita comparación entre el comportamiento de las hormigas y la sociedad humana. 
    Cortázar hace trabajar a sus lectores, ya lo sabemos, así es que se debe proceder con mucha atención en este cuento, sobre todo en el último párrafo, donde subyace el verdadero motor de la trama. Para desentrañarlo sólo es necesario leer con detenimiento e inferir aquello que se trasluce.

miércoles, 23 de junio de 2010

La otra orilla, Julio Cortázar

    Reúne la narrativa que va desde 1937 a 1945. Son sus primeros cuentos, o al menos, de los publicados, los primeros .
    La otra orilla se divide en una serie de tres corpus subtitulados en el orden que sigue: Plagios y traducciones, Historias de Gabriel Medano y Prolegómenos a la Astronomía.
    Es interesante leerlo, porque todavía en ellos no se perfila el estilo característico que definirá al escritor y por el cual lo reconocemos más adelante; son narraciones un poco experimentales, aunque esto pueda sonar improcedente, pues Cortázar jamás deja a lo largo de su carrera de experimentar. Digamos que son cuentos tempranos, que se abren paso al mundo de la narrativa con un poco de miedo de separarse de los modelos convencionales, pero señalando ya una clara orientación exploratoria y lúdica en la que el lector deberá formar parte activa en la interpretación.
    Por medio de estos cuentos, de género fantástico todos, como es de esperarse, se manifiesta una inquietante curiosidad metafísica, la aparición de fuerzas desconocidas y misteriosas, paradojas, fenómenos paranormales y situaciones que hacen pensar en lo onírico, lo subconsciente.
    Lo recurrente en muchos de ellos es una organización narrativa que somete al personaje a un hecho irreal o absurdo del cual se restituye por medio de razonamientos lógicos y argumentaciones (capaces de explicar los hechos insólitos acaecidos), para luego arrancarlo de cuajo de esa convicción por medio de alguna seña, objeto o peculiaridad probatoria de que lo irreal sí ha sucedido. Es el caso de una manchita de sangre en la almohada, como testimonio de haber muerto y estar ahora vivo; o el grabado de un nombre en un mueble, como prueba de haber tenido un encuentro consigo mismo en determinado lugar. En casi todos la muerte impera sobre el fondo de la trama.
    A pesar de que he leído bastante de Julio Cortázar, este conjunto de cuentos fue para mí novedoso, puesto que no había leído ninguno de ellos con anterioridad. No hay mucho más que pueda yo agregar respecto de Cortázar que no haya sido dicho antes con mayor maestría. Por ende, proseguiré a una sinopsis de los cuentos inscriptos en La otra orilla y a recomendar, en especial, Estación de la mano, que me ha parecido de una ternura inigualable.
Plagios y traducciones
El hijo del vampiro. En él se narra el encuentro amoroso de un vampiro con una mujer, fruto del cual la mujer da a luz un niño. Lo relevante es la manera en que nace la criatura. Las manos que crecen Al protagonista las manos le crecen extremadamente, pero lejos de asombrarse, lo toma con naturalidad.
Llama el teléfono, Delia Con mucho diálogo, es un cuento bastante simple, pero bien construido.
Profunda siesta de Remi Los márgenes de la realidad se ven desbordados aquí, en tanto que el lector no sabe cuándo el personaje está bajo el influjo de sus fantasías, frecuentes y manifiestas, incluso del mero sueño, y cuando está experimentando realmente la muerte.
Puzzle Lo que está tácito en este cuento cobra una importancia extraordinaria cuando se trata de averiguar qué pasó con el muerto, pues hasta el asesino se sorprende al final.
Historias de Gabriel Medano
Retorno de la noche Un hombre burla a la muerte, despertando a su propio cadáver de ella.
Bruja Una de las mejores narraciones, desde mi punto de vista. Se trata de una mujer que materializa sus deseos por medio de la voluntad. Me atrevo a hacer aquí una comparación, un paralelismo temático con el capítulo de Crónicas marcianas subtitulado Los hombres de la Tierra, quizás el capítulo más ocurrente de la novela de Bradbury; en él se presenta a un psiquiatra alienígena convencido de que los que se dicen llamar "terrestres" y, además, el "cohete venido de la Tierra" son meros productos materializados de la imaginación de un sólo individuo.
Mudanza Un hombre al cual su propia identidad se le trastoca cuando los que lo rodean no son quiénes deberían ser, ni la casa es la que se supone.
Distante espejo Se trata de un paradójico encuentro del protagonista consigo mismo.
.
Prolegómenos de astronomía
De la simetría interplanetaria Se establece un alarmante paralelismo planetario cuando, en el planeta Faros, los farenses adoran a su mesías tratándolo de la misma manera que los terrestres lo hicieran en la Tierra.
Los limpiadores de estrellas Una ingeniosa narración en la cual se fantasea con una empresa dedicada a la higiene interestelar.
Breve curso de Oceanografía Es una prosa casí lírica, por momentos hiperbólica, en honor de la luna.
Estación de la mano En un departamento un hombre se encariña con una mano, que trepa todos los días por su ventana y se acurruca en una alfombra, en la que ha dispuesto sus pasatiempos y juguetes preferidos. Este relato es el que más me ha gustado. También aparece publicado en La vuelta al día en ochenta mundos.
....Tuve el agrado de comprarme el tomo Cuentos completos /1, que es desde donde he leído La otra orilla, pero también puede conseguirse en volumen individual.

Dejo un fragmentito de la nota introductoria del autor:

"(...) reúno hoy estas historias un poco por ver si ilustran, con sus frágiles estructuras, el apólogo del haz de mimbres. Toda vez que las hallé en cuadernos sueltos tuve certeza de que se necesitaban entre sí, que su soledad las perdía. Acaso merezcan estar juntas porque del desencanto de cada una creció la voluntad de la siguiente"

domingo, 9 de mayo de 2010

Tobermory, de Saki

    Como ya dije en el post anterior, los personajes de Saki son provocadores, se empecinan con las personas necias o vulgares, su ética, alejada de los convencionalismos, descalifica con audacia, juzga con tenacidad y pone en evidencia, siempre, la hipocresía en que persisten los integrantes de las clases favorecidas, a veces, incluso, de las clases medias con humos de nobleza. ....Este autor escoge generalmente a niños o animales como mediadores, los animales y los niños todavía no han sido corrompidos por la sociedad... cierta idea esta que proviene de Rousseau y que se me ocurre atribuirles a los personajes de estos cuentos.
    Tobermory, ciertamente, es un animal, aunque no lo parezca, es un gato al que un científico asegura haber enseñado el código lingüístico. En una reunión de las que solían llevarse a cabo en la sociedad victoriana de principios del siglo XX, este científico es desafiado a probar lo que afirma. Entonces Tobermory entra en acción. Para sorpresa de todos, el gato habla, ¡y qué cosas dice! Descubre secretos, mentiras, falsedades, intereses velados, conveniencias, pone a todos los presentes en apuro. Su caracter es severo, no es para nada complaciente, descolla su perspicacia, su astucia y su perturbadora y a la vez magistral manera de expresarse que lo convierte en el más culto de todos los allí presentes.
    La carrera literaria de Saki comienza al final de la era victoriana, a fines del siglo XlX, período de industrialización que contrasta con la ya en descenso Belle Époque (lapso que va desde la última década del siglo XIX hasta el inicio de la Primera Guerra Mundial)
    Sus cuentos brindan una imagen decadente de la sociedad británica de la época, especialmente de la clases altas: nobles y burgueses que realizan fiestas al aire libre, juegan al bridge, al golf, se reunen a la hora del té y viven en elegantes y opulentas casas de campo mientras el estilo de vida en el mundo cambia a un ritmo gigantesco sin que a ellos parezca importarles. Muchos de los prejuicios que pone de manifiesto, lamentablemente, todavía siguen existiendo.
.
Tobermory me parece un cuento estupendo.

martes, 4 de mayo de 2010

El cuentista, de Saki

....Con la habilidad que posee Saki para representar el pensamiento típicamente infantil, lúdico, libre (en cuanto a que todavía no está sujeto a pautas establecidas de pensamiento, ni a prejuicios, ni a preceptos religiosos) e ingenuo, nos construye aquí una ácida crítica de la literatura que se tiene destinada para los niños. No es un cuento para niños, sino un cuento que los tiene por protagonistas, como la mayoría de sus textos, textos crudos, crueles, que acusan con desfachatez las vacuas normativas, la hipocresía infinita y las afectaciones de adultos reprimidos y represivos moviéndose impunemente en un mundo de apariencias. Los niños son ajenos a los convencionalismos y a los escrúpulos de la madurez, por eso hace de ellos su vocero. ¿Qué nos quiere decir con este cuento? Pues que si los niños se transforman en adultos que odian la lectura será porque de chicos sus mayores los empujaron a odiarla, hicieron de la literatura una mera herramienta aleccionadora. ¿O acaso los niños no odian la sopa a causa del empedernido hostigamiento de sus padres que se empeñan en hacérsela engullir todos los días? La literatura es como la cena, precisa menús variados para no cansar a quien la consume. El factor sorpresa es esencial.
....En un tren se hallan una tía con sus revoltosos sobrinos, dos niñas y un niño, de quienes dice: la mayoría de las acotaciones de la tía parecían empezar con la palabra "No", y casi todas las frases de los niños con la frase "¿por qué?" La tía, sacada de quicios por el comportamiento inquieto de los chicos los convoca para contarles un cuento. Comenzó un cuento chato y horriblemente aburrido sobre una niña buena que se hacía amiga de todo el mundo por su bondad y a quien finalmente un grupo de personas que admiraban su buena conducta la había salvado de un toro furioso. A lo que uno de sus oyentes repone: "Si no era buena, ¿no la salvaban?" Aguda pregunta deja caer el autor. Era la pregunta que un hombre que estaba en el asiento contiguo querría formular. .Los niños se quejaron del cuento tildándolo de tonto. El hombre intervino, la mujer se excusó diciendo que era difícil contar historias a los niños. ....El desconocido desafió su lógica aplicándose él mismo a contarles un cuento de una niña que era horriblemente buena. Los niños elogiaron la ocurrencia de calificar de horrible la bondad extremada. Pero ni bien comenzado el cuento, los niños interrumpieron repetidamente con preguntas superfluas como por qué no había flores en el jardín, por qué no había ovejas. Por un instante, la tía esgrimió una sonrisa malévola al ver cómo los niños desafiaban al cuentista sacándolo de los carriles de la historia. Pero el cuentista, lejos de incomodarse, improvisó respuestas, dando a entender que no hay por qué mantenerse rígido, pegado de pie juntillas a las narraciones. La historia del cuentista del tren termina con un lobo en el parque que se come a la niña buena porque, aunque ella se esconde muy bien del lobo, sus medallas de la bondad tintinean colgadas en su cuello y el animal es alertado de la presencia de la niña por el sonido. "El cuento empezó mal, dijo una de las niñas, pero tuvo un final hermoso" ....No es apología de la violencia lo que se expresa en esta frase de la niña, sino el asombro de oir por fin un relato distinto, un cuento cuyo final resulte sorprendente, y no la misma previsible historia cuyo desenlace ya es antelado con total facilidad por ellos. En este cuento, como en todos, Saki denuncia la hipocresía sin tapujos. ¿Acaso si la niña no era buena no la salvaban del toro aquél? Recordemos el relato de la tía. ....Saki con este cuento defiende la imaginación por sobre cualquier función práctica de que pueda ser víctima la literatura al ser tomada como herramienta promotora. A este respecto, me parece similar a la crítica desarrollada en el microcuento Cómo acercarse a las fábulas, de Monterroso. Pues si nos limitásemos a los cuentos moralistas la lectura perdería su caracter de sorpresa, su facultad principal: la de promover el libre y pleno despliegue de la imaginación. Si nos aplicásemos exclusivamente a este tipo de cuentos (los cuentos didáctico-moralistas) desaparecería todo lo que hace interesante el mundo, como los ricos, los prejuicios raciales, el color de la ropa interior y la guerra; y el mundo sería entonces muy aburrido, porque no habría heridos para las sillas de ruedas, ni pobres a quienes ayudar... dice Monterroso ....Porque la literatura no tiene que servir para algo, no es su objetivo primordial estar en función de una política o ética determinada, o de un fin pedagógico. No tiene un valor utilitario, o no debería tenerlo. La literatura existe para ser disfrutada, por eso muta constantemente, para no caer en formas cristalizadas que dejen de sorprender. Cuando esto sucede, cuando cristaliza y queda atrapada en un patrón fijo, se percude y muere. La única forma de resucitarla es mediante una drástica reforma que, a menudo, suele ser un reciclado de antiguas fórmulas caidas en desuso. Se dice que ningún autor es adánico, que todo ya fue dicho de todas las maneras posibles... ....¿Es posible que todo ya haya sido dicho de todas las maneras posibles siendo que la humanidad evoluciona (o involuciona, véase con la óptica que se prefiera) hacia límites indefinibles? A pesar de los avances técnicos, difícilmente antelados, al menos nunca predichos al detalle, y de las ventajas y desventajas que este avance trae aparejado, quizás podríamos todavía pensar que, de todas maneras, en lo tocante a emociones humanas no hay nada nuevo bajo el sol. Aún así, aunque tuviéramos la certeza de que el papel del escritor y del lector fueran meramente circunstanciales y de que los verdaderos protagonistas fueran antiquisimas emociones humanas absortas en su tarea cíclica de repetirse una y otra vez en los hombres ¿no sería justo, acaso, que tomasen señas particulares, un poquito de color local, para que los relatos surgidos a partir de ellas tendieran a cautivar al lector por medio ya sea de cierta identificación con los personajes o con el lenguaje y forma en que está dicha la historia, con los hechos mismos que se narran o asombraran con novedosos artilugios narrativos? .... Hector Hugh Munro (Saki), nació en 1870 y murió a los 36 años en 1916. La crítica que se ve nítidamente expresada en este relato es el reflejo de una necesidad de desligue de parámetros literarios obsoletos que recién va a comprenderse y llevarse a cabo más cabalmente en la post guerra de la segunda mitad de siglo XX. Para leer online El cuentista: http://www.ciudadseva.com/textos/cuentos/ing/saki/cuentis.htm http://www.imaginaria.com.ar/18/1/saki.htm

viernes, 30 de abril de 2010

De lo que le sucedió a un hombre bueno con su hijo...del infante Don Juan Manuel




....El Conde Lucanor, del infante Juan Manuel, es una clásica recopilación de cuentos cuyo objetivo primordial es dar una enseñanza por medio del ejemplo. El conde siempre solicita consejo a su administrador personal, Patronio, y éste le relata una leyenda de la que su patrón extraerá una enseñanza que le ayudará a resolver sus inquietudes o problemas. Es un libro medieval, escrito en castellano antiguo, muchas ediciones vienen con las dos versiones, castellano antiguo y castellano actual. Es un tanto pesado para leer debido a los rodeos y a la gran extensión que se le concede al discurso introductorio de la leyenda y al discurso moralizante al final de ella, siendo que con el relato mismo bastaría para extraer la moraleja, pues está tácita. No obstante estas incomodidades que todo lector encuentra al toparse con un texto antiguo, la grandeza imaginativa de las leyendas resulta incuestionable.
.
....Hay una en especial que, al leerla, me redondeó de manera certera una sensación que me inquietaba cuando era niña y ya empezaba a vislumbrar esa faceta ambigua de la "verdad", esa intuición que me decía que muchas realidades son sólo construcciones subjetivas, que si todas las realidades son reales por igual, ninguna puede serlo de manera definitiva... A veces los adultos se contradecían bastante... Para mi tía A. apreciar un regalo era procurar que no se destruyese, ni desgastase, que estuviera preservado en un lugar seguro, guardado, lejos del ajetro y protegido del polvo, quizás por un nylon, esa era la actitud esperable de una niña que realmente aprecia su regalo. En cambio, para mi tía L. el aprecio de una niña ante un obsequio se manifestaba en el uso que ésta le diera a ese objeto sin preocuparse por el desgaste que el uso le produjese, ya sea una prenda de vestir, un juguete, unos aretes, una cajita musical... Esas pequeñas cosas desarrolladas en cientos de situaciones distintas hicieron que desde chica prefiriese, ante la diversidad de criterios de los adultos, los libros de cuentos y lo que ellos sugerían. Buscaba encontrar en ellos ¿alguna verdad incuestionable? ¿algo concreto a lo que aferrarse? ¿algún sentido común que redireccionase las directivas disímiles que recibía?
.
....Quién sabe... Creo que la única verdad que encontré, incuestionable, me la dio este cuento que siempre se me viene a la mente, porque creo que me identifiqué con la situación que en él se presenta. Hoy lo he buscado para releerlo, la mente desdibuja lo que lee con el tiempo, los recuerdos no son perfectos y parece que se gastaran mientras más los usamos, porque los reformulamos de maneras distintas en cada evocación y el resultado final, casi siempre, tiene alguna que otra distorsión. Asi que he ido a la fuente para refrescar este cuento que me parece muy ingenioso, perspicaz, sabio y vigente. Para aquellos que sufren por las opiniones ajenas o lo que de ellos piensen sus seres queridos (no es mi caso, pero alguna vez, cuando niña, lo fue) aquí pego el fragmento central, evitando la introducción y la manifiesta moraleja final. Pienso como Monterroso acerca de la inutilidad de las moralejas (ese fragmento agregado al final, especie de anagnórisis, de "pasado en limpio" de la enseñanza). Monterroso dice: ninguna fábula es daniña, excepto cuando alcanza a verse en ella alguna enseñanza. Más que dañina, yo diría que es cansina, por redundante, cae como un sermón final que estorba la tarea del lector de extraer por sí mismo el sentido del texto. De todas maneras, es lo que en la época se estilaba, cumplía una función aleccionadora eficaz tal vez, y el consejo de Monterroso regiría, supongo, para las fábulas modernas. Bueno, aquí está el II cuento del Conde Lucanor:

"Lo que sucedió a un hombre bueno con su hijo"
 
....»Este buen hombre y su hijo eran labradores y vivían cerca de una villa. Un día de mercado dijo el padre que irían los dos allí para comprar algunas cosas que necesitaban, y acordaron llevar una bestia para traer la carga. Y camino del mercado, yendo los dos a pie y la bestia sin carga alguna, se encontraron con unos hombres que ya volvían. Cuando, después de los saludos habituales, se separaron unos de otros, los que volvían empezaron a decir entre ellos que no les parecían muy juiciosos ni el padre ni el hijo, pues los dos caminaban a pie mientras la bestia iba sin peso alguno. El buen hombre, al oírlo, preguntó a su hijo qué le parecía lo que habían dicho aquellos hombres, contestándole el hijo que era verdad, porque, al ir el animal sin carga, no era muy sensato que ellos dos fueran a pie. Entonces el padre mandó a su hijo que subiese en la cabalgadura.

....»Así continuaron su camino hasta que se encontraron con otros hombres, los cuales, cuando se hubieron alejado un poco, empezaron a comentar la equivocación del padre, que, siendo anciano y viejo, iba a pie, mientras el mozo, que podría caminar sin fatigarse, iba a lomos del animal. De nuevo preguntó el buen hombre a su hijo qué pensaba sobre lo que habían dicho, y este le contestó que parecían tener razón. Entonces el padre mandó a su hijo bajar de la bestia y se acomodó él sobre el animal.

....»Al poco rato se encontraron con otros que criticaron la dureza del padre, pues él, que estaba acostumbrado a los más duros trabajos, iba cabalgando, mientras que el joven, que aún no estaba acostumbrado a las fatigas, iba a pie. Entonces preguntó aquel buen hombre a su hijo qué le parecía lo que decían estos otros, replicándole el hijo que, en su opinión, decían la verdad. Inmediatamente el padre mandó a su hijo subir con él en la cabalgadura para que ninguno caminase a pie.

....»Y yendo así los dos, se encontraron con otros hombres, que comenzaron a decir que la bestia que montaban era tan flaca y tan débil que apenas podía soportar su peso, y que estaba muy mal que los dos fueran montados en ella. El buen hombre preguntó otra vez a su hijo qué le parecía lo que habían dicho aquellos, contestándole el joven que, a su juicio, decían la verdad.




....Supe después que este cuento es una adaptación de una fábula de Esopo  llamada El anciano, el niño y el burro. En vez de mula, Esopo presentaba un burro, y no sólo se limitaba a las cuatro posibilidades expuestas aquí (la de ir hijo sobre lomo de mula, padre sobre lomo de mula, ninguno de los dos o ambos), sino que extendía las posibilidades y presentaba a los personajes llevando la mula a cuestas, por ejemplo...

martes, 27 de abril de 2010

Guía triste de París, Alfredo Bryce Echenique


....Este librito es una recopilación de cuentos, algunos publicados en revistas, otros en diarios, y algunos escritos para el fin, como bien lo explica el autor en la introducción. Guía triste de París muestra el aspecto menos promovido de París, el lado menos amistoso y glamoroso, la realidad de los estudiantes, de los artistas y aficionados que viajan a Francia en la década del sesenta, como Bryce, quizás con la finalidad de nutrirse de lo que aflore en la capital del arte, quizás para buscar el éxito, o por el simple placer de poder decir estuve en París, y se encuentran con una realidad difícil de digerir. Hoy por hoy se le ha puesto un nombre a esto: síndrome de París ....¿Sería este síndrome moderno lo que ya estaba advirtiendo Bryce en los que viajaban a París en espera de un mundo paradisíaco? Dado que se ha comprobado sólo en japoneses, pensemos que no, pues los personajes de Bryce son casi todos peruanos. Peruanos y latinos, algunos privilegiados disfrutan de un lindo atelier en pleno corazón de la ciudad por un tiempo, y hasta gozan de becas, que luego caducan, claro; otros se acomodan en pequeños espacios y viven con menos de lo que pueden ....Es un desfile de personajes, nacionalidades variadas, pero siempre latinos, latinoamericanos que reman para subsistir, que viven a otros o que los viven a ellos, les va bien, o les va mal, que se vuelven cabizbajos a su país de origen, que se afrancesan, que imitan hasta el más minimo dejo parisino del idioma, que intentan confundirse con la población, que se decepcionan, etc. ....Catorce cuentos para disfrutar. En el primero Bryce nos da un don Juan limeño que fracasa como nunca en Paris en su arte de chamuyar mujeres. El segundo trata de Verita el optimista, un peruano que se enamora de una alemana y sufre una decepción tremenda (contarla sería descubrir el final shockeante del cuento) Le sigue la historia de Parodi, un pintor "inédito" que pinta cuadros que no caben en su departamento y que se encuentra en París con una mujer a la que siempre deseó, pero que ha cambiado mucho desde ese entonces... La cuarta historia es la del gato Antúnez, un cusqueño, escritor inédito, delgado, una persona tímida, de gestos finos, que pronto se une al partido de izquierda y las obras literarias que lee son reemplazadas por Marx, Engels y Mao, y se convierte en un gordo irascible y bebedor. ....Chateau Claire es uno de los que más me gustó, el relato de un tipo que traba amistad con otro que tiene dinero y juntos van al casino. El primero le presta dinero al segundo, y el segundo comienza a ganar, pero el primero a perder, de modo que pronto el primero le pide prestado al segundo, para continuar jugando. Lo que el segundo gana pronto se hace inversamente proporcional a lo que el primero pierde, y, así, se van sin un centavo del casino preguntandose quién debe a quién. Es un cuento muy bien narrado y con mucho humor. ....Retrato de escritor con gato negro es el que más me gustó, definitivamente y, aunque concuerdo con Bryce cuando dice "acabo de arruinar Retrato de escritor con gato negro", (pues creo que esa segunda parte agregada excede y apaga la magia del relato) lo mismo el cuento mantiene cierta incertidumbre flotando, algo que a partir de una situación simple y cotidiana (un detonador), como cualquier otra, saca a flote un sin número de asuntos desconocidos por el propio relator, o sea, el protagonista, pues está contado en primera persona. Una pareja en un departamento en París tiene un gato negro y feo, que además es viejo y que fue traido por ella porque su jefe ya no lo quería. Ahora es ella la que pone una condición a su esposo: o el gato o yo. De este relato cito aquí un fragmentito que ejemplifica la agudeza descriptiva que pone en juego para plasmar los rasgos esenciales de la gente: Betty sólo le hace favores a los que están por encima de ella, jamás a alguien que está por debajo (...) Cuando más arriba está la persona, más humillante es o puede ser el favor que Betty le hace. ....Lola Beltran in concert, otro buen cuento en que el personaje principal conoce a una muchacha primitiva, salvaje y tierna, que hacía enormes esfuerzos por vender pasajes sin que se notara que lo único que deseaba era estar en otra parte, siempre a la que le trae souvenires de los más variados destinos a los que viaja, pero en vez de ir con ella a un concierto pierde la oportunidad por esperar a un amigo que, en realidad, no lo necesita... ....En El carísimo asesinato de Domingo Perón se nos presentan dos personajes, uno peruano y pintor, que colecciona frasquitos de nescafé, y un salvadoreño del que no se sabe bien a qué se dedica. Ambos conviven en un departamento y andan sin plata, un día se encuentran con tres desconocidos, argentinos, que les proponen asesinar a Domingo Perón... ....Las porteras nuestras de cada día habla de la hostilidad de las porteras de los edificios parisinos para con sus huéspedes latinos (la xenofobia en otros contenida, es manifiesta en ellas), la forma en que se guardaban la correspondencia, entregándola sólo a cambio de aumentos de propinas. Hipócritas, mallevadas, despectivas e inexcusablemente descorteses, nos son enumeradas con nombres y pormenores una serie de mujeres que pasaron por porteras en la vida del narrador (ojo, dije narrador, no autor, si le pasó al autor, no me consta, por cualquier duda, consultar aquí diferencia narrador.vs.autor ) Por el juego característico de Bryce de mezclar autobiografía con ficción y viceversa, nunca sabremos si las anécdotas y pareceres de sus personajes fueron acaso los suyos, pero a veces, ciertos pasajes, son más que convincentes. ....La gorda y un flaco. La protagonista aquí es una mujer de clase media-alta venida a menos, mucho a menos, de veras. Fea, gorda y de mal carácter, la gorda Queta pesca a un pobre panadero para casarse. Lo convierte en un súbdito suyo, siempre haciéndolo sentir inferior, subestimándolo hasta la humillación. Un día, teniendo sus hijos ya adolescentes, el padre de familia decide humildemente retirarse y, como quien no quiere la cosa, invita a sus hijos a irse con él. ....La gorda se queda sola y, para matar su soledad, organiza fiestas en su piso de edificio a las que asisten estudiantes y artistas, fiestas estas, de la cuales se queja permanentemente un flaco que vive en el piso superior. Hasta que por fin es invitado. Toda una anécdota divertida y dramática a la vez. ....Deep in a dream of you Una historia tierna, ambigua, sobre el amor de un hombre maduro con una adolescente. Un hombre que se debate entre el cariño estable que le despierta el recuerdo de su ex esposa y la pasión que lo empuja a buscar a la niña. ....Debbie lágrimas, Madame Salomón y la ingratitud del alemán El narrador protagonista es un anciano con demencia senil al que una jovencita cuida. Él confunde nombres y rostros, pero su historia se deja entender claramente, es una especie de raconto enmarañado, de tiempos cortados, retrocesos, fugas hacia el presente inmediato y re descubrimientos. ....El primer libro que leí de Bryce Echenique fue Un mundo para Julius, grandioso libro, que me dejó encantada por la manera tierna y a la vez ácida de criticar la realidad con sólo mostrártela, sin necesidad de especificar el objeto de crítica ni el sentido. Se me ocurre que su lenguaje es seductor, modesto, como si te hablara bajando la mirada para que no le perturbe la opinión de tus ojos. Da la sensación de que no se sabe superior, a pesar de que recurre mucho a las citas e intercala frases en otro idioma en sus relatos, éstas ocupan un lugar preciso dentro del texto, son necesarias por el contexto en que surgen, son soportes que ayudan a precisar la idea o situación, no son adornos o simples muestras de erudición, vicio común en muchos literatos. Bryce es capaz de concebir dos puntos discrepantes, de mostrar el todo, al punto de hacer sentir que no toma parte en el asunto, que no escoge un lado. No quiero decir con esto que sea un Flaubert, no, nada más lejano, sino que su criterio hay que definirlo por la escena que nos muestra más que por la opinión que expresamente nos declara. Los hechos que elige contar son los que exponen su posición. En su lenguaje se busca ser natural, no es un escritor acartonado, la espontaneidad y las formas cotidianas del habla construyen su prosa; el empleo de los diminutivos, frecuentes en el habla del Perú, dulcifican la escritura y le confieren un carácter humano. ....En sus libros lo recurrente es la ruda crítica a la clase alta vista desde el interior de la misma, los roces entre las clases, las inconsistencias de los que adhieren al partido de izquierda (en una época en que está de moda entre los intelectuales formar parte de él) y la inconsecuencia entre actos e ideas. La facilidad que tiene para amalgamar realidad y ficción con su dosis exacta de humor, ironía y tragedia es incomparable. En algún libro o en algún film leí u oí a alguien describir a Bryce así "es uno de los escritores más queridos del Perú, no el mejor, pero el más querido" Quizás le gane Vargas LLosa en esto de ser mejor, o al menos en celebridad, para mí son demasiado disímiles sus estilos como para cotejarlos. La lectura de Bryce despierta cariño hacia su autor por la sinceridad con que se despacha, la espontaneidad con que emerge, la dosificación cuidadosa de su ironía y las anécdotas altamente convincentes. Al leerlo, pensamos "son cosas perfectamente sucedibles"
....Como los niños y los borrachos, Bryce no hace más que decir la verdad. Pero ojo, mejor borracho conocido, que alcohólico anónimo(*)
....Aconsejo este libro por la calidad de su forma y fondo, así como también Un mundo para Julius (el mejor que he leído hasta ahora de él), La vida exagerada de Martín Romaña y Doce cartas a dos amigos, que son los que he tenido el gusto de leer hasta ahora.
....Quizás relea Un mundo para Julius y suba un post de esa espectacular obra, es un libro demasiado fenomenal como para quedar reducido a simple cita en el post de otro libro, por más que dicho libro pertenezca al mismo autor.
....Adoro a este escritor, sus ocurrencias, su gran capacidad asociativa de ideas, su imaginación para crear situaciones embarazosas y la forma en que suavecito, como si nos estuviera hablando al oído, nos desliza una crítica, con cuidado, para que no nos ofendamos si por casualidad pertenecemos al grupo de personas al que le cae el martillazo.
....Queda garantizada la carcajada en varios puntos de la lectura de este libro.
(*)Doce cartas a dos amigos, Alfredo Bryce Echenique
Más bibliografía sobre Bryce Echenique: De la memoria al desencuentro